Influyentes Cantabria

Elena Álvarez Diestro, la empresaria que ha acabado con 100.000 toneladas de CO2

Hoy en la sección estival que recupera Lo Mejor de Influyentes, te presentamos a la empresaria cántabra que dejó una prometedora carrera en Nueva York para luchar contra el cambio climático. Elena Álvarez Diestro  abandonó su responsabilidad en el departamento de marketing de una gran empresa en la capital de los negocios de Estados Unidos y gracias a ello, los habitantes de la península ibérica tenemos  hoy 100.000 toneladas menos de CO2 sobre nuestra cabezas.  700.000 árboles lo han conseguido. Son los que ha plantado hasta ahora la empresa creada por esta cántabra hace ahora una década. Bosques Sostenibles se ha convertido en este tiempo en el socio de las empresas grandes y pequeñas de toda España y Portugal  comprometidas a dejar huella en desarrollo, empleo y aportación social pero no en carbono. 

Empresas como Twitter, Danone o Airbus llaman al teléfono de esta empresaria cántabra para compensar la huella de carbono que genera su producción. Pero también lo hacen negocios grandes o pequeños que deciden hacer de sus acciones de Responsabilidad Social Social Corporativa un momento perfecto para reforzar los equipos compartiendo una tarea fuera de la oficina o la fábrica: plantar árboles. Lo cierto es que esta cántabra ha dado con una clave decisiva para un negocio: facilitar la vida al resto de empresas. Y en este caso, facilitarles cumplir con el cada día más exigente compromiso ambiental.

La fórmula es una mezcla entre la efectividad de una empresa que crece cada año y el compromiso de quien cree en lo que hace. De su efectividad son testigo 360 hectáreas de superficie repoblada. De su compromiso, campañas de concienciación como La Verdad de los Árboles.

P.- El Global Risks Report 2020 del Foro Económico Mundial califica la pérdida de biodiversidad como el segundo riesgo más impactante y el tercero más probable para la próxima década. En conjunto la biodiversidad proporciona 44 mil millones de valor económico, más de la mitad del PIB mundial total. En un contexto empresarial como es el cántabro, integrado por autónomos y pymes en más del 90%, ¿qué puede hacer una pequeña empresa para “salvar el mundo”?

R.- Las empresas de todos los sectores y tamaños pueden realizar una gran aportación a este problema si aúnan sus esfuerzos en proyectos de gran calado. La respuesta a retos como la pérdida de biodiversidad es una parte fundamental en todos nuestros proyectos donde la restauración de ecosistemas a través de la creación de sumideros de carbono forestales constituye su eje central. Necesitamos concienciar a las empresas cántabras de la necesidad no solo de reducir sus emisiones sino de compensar, ya que a través de este tipo de proyecto conseguimos, además, un gran impacto positivo en nuestro territorio. Debemos pasar a la acción, debemos ligar nuestra marca hacia una economía baja en carbono. Sabemos que la intervención y la gestión activa de los bosques es necesaria. Ese es nuestro trabajo, crear un bosque es una fórmula eficaz, emotiva y rentable para luchar contra la crisis climática y promover nuestra defensa natural.

P.- ¿Cómo está evolucionando en esta década de existencia de Bosques Sostenibles  el compromiso ambiental de la empresa? La pandemia ¿ha supuesto algún cambio? ¿Se ha replegado la empresa y se han aparcado iniciativas?

R.- Por supuesto la pandemia ha paralizado mucho la actividad mas directa de las empresas, pero en el medio/largo plazo vemos una conciencia adicional hacia nuestro entorno, lo vemos reflejado en las empresas mas pequeñas, incluso de nueva creación, que vinculan de inicio en sus modelos de negocio esta estrategia de aportación de valor adicional, algo mas. No solo de ser rentable sino de aportar a sus clientes un valor adicional, hacer algo de verdad para garantizar el futuro del mundo que nos rodea. En general se percibe que las empresas están concienciadas y toman acciones reales. Nosotros además les ayudamos en todo el proceso, desde el diseño de la campaña que quieran presentar, la plantación, el mantenimiento, difusión… etc

P.- Las empresas del IBEX obligadas a aportar Información no Financiera han aumentado en un 43% su uso de energías renovables y el 78% han establecido medidas para mitigar o adaptarse al cambio climático desde 2017 y 2018. Sin embargo, el impacto humano negativo sobre los ecosistemas se acelera ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Quizás se pone el ojo especialmente sobre la actividad empresarial cuando en realidad la vida cotidiana, no productiva, genera un impacto similar?

R.- Creo que es un trabajo de todos, tanto de las empresas como de la sociedad en general. En mi opinión se ha avanzado mucho y las cifras demuestran que la implantación de estas medidas en las empresas está muy extendida, sin embargo, ha llegado el momento de evaluar su eficacia y avanzar en su aplicación, pues nos queda mucho camino por recorrer. Desde el punto de vista individual, la adopción de conductas responsables es de suma importancia, pues además de tener un impacto positivo, constituyen el verdadero motor de cambios en los poderes de gobierno o económicos.

P.- La falta de una regulación oficial para las denominaciones “sostenible”, “verde” o “responsabilidad social” no ayuda a combatir el escepticismo de quienes creen que hay más de greenwashing que de verdadero compromiso cuando una empresa habla de medio ambiente. ¿Cómo convencería a los escépticos?

R.-Este debate siempre va a estar abierto, más aún si tenemos en cuenta que muchas acciones son estrictamente voluntarias. El acercamiento de las empresas al medio ambiente puede tener origen y finalidades diversas pero lo más relevante, desde mi punto de vista, es que se traduzca en iniciativas concretas y tangibles, que demuestren tener un impacto verdaderamente positivo. En este sentido, la plantación de árboles es una fórmula totalmente válida, se trata de proyectos que se pueden ver y tocar, con un gran componente emocional y que tiene la capacidad de transformar territorios.

P.- La última edición del Informe del impacto social de las empresas españolas que analiza 77 grandes compañías muestra que 9 de cada 10 empresas grandes promueven la participación de sus trabajadores en las acciones de RSC ¿Cuál su experiencia con equipos de pymes en Cantabria?

La participación de los trabajadores de las empresas en las acciones de RSC es cada vez más frecuente, siendo numerosas las iniciativas de este tipo llevadas a cabo por Bosques Sostenibles tanto a nivel nacional como en nuestra región. Este tipo de actividades tiene una gran acogida dentro de nuestros proyectos. Para la empresa es una manera de involucrar a sus empleados en este tipo de iniciativas. Es muy gratificante ver la implicación de las personas en estas actividades, se convierte en una acción muy emotiva para la empresa. Nosotros lo hacemos mucho. Desde el punto de vista empresarial, que mejor manera que proyectar una filosofía medioambiental con tus propios empleados, ellos son tu principal cliente, y la mejor manera de vender o trasladar tu mensaje.

 

 

 

 

 

 

 

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