Un artículo de Virginia Merchán González, CEO y directora de personas de Good Mood.
Es un fenómeno que nos define como sociedad. ¿Estamos siendo educados en el valor del esfuerzo, en el compañerismo, en la colaboración, en la empatía, en la RESPONSABILIDAD de la toma de decisiones con uno mismo, con la comunidad y con la sociedad?
El absentismo irresponsable, impacta directamente en la productividad, en los equipos y en la sostenibilidad de cualquier sistema de vida, ya sea la propia y personal, cómo la organizacional.
Es un problema con dos caras: la responsabilidad individual y la responsabilidad organizacional.
Cada persona es responsable de si misma ,forma parte de una comunidad y sus actos tienen un impacto real en ella. Cuando un trabajador falta un día, descoloca muchas piezas creando un círculo vicioso de más estrés, más desgaste… y más absentismo. Esto a su vez, genera:
• Aumento de la presión y la carga para quienes sí están,
• Desgaste emocional del equipo,
• Tensión en el clima laboral,
• Retrasos en entregas y proyectos,
• Pérdida de calidad y de clientes,
• Pérdidas económicas,
y, a medio plazo, menos capacidad de invertir en las personas.
Pero no podemos quedarnos solo en la responsabilidad individual. El absentismo es también una señal del estado y de la cultura de la organización y de cómo esta, impacta en el trabajador. Y en este sentido en el de la responsabilidad, cabe preguntarse ¿Qué tipo de empresas estamos creando o manteniendo?
El trabajo, tal y como reconoce la OMS, es un determinante de la salud de las personas de primer nivel. Hay que utilizar esta potencialidad como estrategia.
Debemos desinstalarnos de la queja y empezar a hacernos cuestiones:
¿Por qué necesito integrar el abordaje de la salud?
Respuesta: por el impacto positivo y beneficioso en los resultados de la empresa.
Y continuar preguntándose:
• Cómo es nuestra cultura?
• ¿Qué siente cada persona al venir a trabajar?
• ¿Qué hacemos cuando alguien expresa malestar?
• ¿Tenemos líderes preparados para liderar personas, para escuchar a los nuevos tiempos y transformar la cultura empresarial?
Los líderes deben de escuchar los susurros antes de que los gritos sean ensordecedores. La empresa, ha de revisar su cultura, su liderazgo y adaptarse a las nuevas circunstancias no para resignarse, sino para transformarse.
Convierte a tus equipos en cómplices del cambio, hazles partícipes de lo que construyen cada día, sensibiliza sobre las consecuencias que un absentismo irresponsable tiene para todos. Comuniquemos con total transparencia.
En Good Mood, sabemos que cuando el equipo entiende el coste real humano, económico y emocional, emerge un sentido de responsabilidad compartida.
La transparencia genera conciencia. La conciencia genera compromiso. Y el compromiso reduce el absentismo.
Esto es educar .
Implica que la cultura organizacional debe fomentar el cuidado y el bienestar de forma real; debe generar confianza, claridad y sentido de pertenencia, con una visión compartida para que cada persona entienda que su presencia, su actitud y sus decisiones importan. A hacer visible todo lo que, durante demasiado tiempo, ha permanecido invisible.
La relación y la responsabilidad es bidireccional. Cuando ambas partes se alinean, el compromiso crece, el absentismo disminuye y la organización funciona mejor.







