Puede que no lo sepas pero el sector social en España ya emplea a 600.000 personas y aporta un 1,2% al PIB

Es el sector invisible cuando se habla de economía pero no por eso deja de aportar al PIB. Así lo refleja el estudio «El Tercer Sector de Acción Social en España (2008-2024): desarrollo, impacto y retos a futuro», encargado por la Fundación Botín y elaborado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Alcalá.

Según el informe, el sector emplea actualmente a unas 600.000 personas, un 15% más que hace quince años. Además, su actividad representa el 1,2% del Producto Interior Bruto (PIB), aunque esta cifra ha bajado respecto al 1,5% registrado en 2013. Pese a ello, el estudio destaca el carácter anticíclico del sector, capaz de mantener su actividad incluso en contextos adversos.

El estudio también pone en cifras el peso real del voluntariado en España. Según sus estimaciones, el valor económico de las horas dedicadas por personas voluntarias en el Tercer Sector alcanzó los 2.860 millones de euros en 2023. Esta valoración no solo dimensiona el compromiso social en términos cuantitativos, sino que lo sitúa como un activo económico relevante, capaz de complementar la estructura formal del sector con una aportación equivalente a una parte significativa del PIB.

Este cálculo considera tanto el crecimiento del voluntariado —que se ha duplicado en 15 años hasta llegar a 1,5 millones de personas activas solo en el Tercer Sector— como la intensidad de su dedicación. Si se amplía el enfoque a todo el sector social español, el número de personas implicadas de forma voluntaria supera los 4 millones, lo que refuerza su impacto económico, organizativo y social.

En total, más de 28.000 entidades sin ánimo de lucro están activas en España, aunque este número ha descendido un 4% desde 2018. La mayoría (78%) son pequeñas asociaciones que operan a escala local, respondiendo a necesidades de proximidad. De hecho, el 80% de las entidades colabora con otras a través de redes, alianzas y proyectos conjuntos, buscando cohesión interna y eficiencia.

En cuanto al perfil del empleo, el 68% de los trabajadores cuenta con estudios universitarios. Además, los ingresos del sector han aumentado un 13% en los últimos 15 años, y su dependencia de fondos públicos ha bajado 12 puntos desde 2008, situándose en el 49%.

Una imagen pública aún débil

A pesar de su impacto económico y social, el sector sigue sin alcanzar la relevancia pública que le corresponde. Solo el 30% de las personas que participan en la conversación digital mencionan al Tercer Sector, cifra que baja al 20% entre los menores de 30 años. El estudio también detecta una creciente «polarización», influida por la visibilidad mediática de temas sensibles como inmigración o desastres naturales, en contraste con el «gran desconocimiento» de las más de 100.000 intervenciones sociales que realizan cada año las ONG pequeñas y medianas.

Una campaña para cambiar la percepción: “Somos nadie”

Ante esta falta de visibilidad, la Fundación Botín y la Plataforma del Tercer Sector han presentado la campaña “Somos nadie”, desarrollada por la agencia Pingüino Torreblanca. Con ella buscan reflejar el verdadero impacto del sector social en España y reivindicar el papel de las ONG como generadoras de desarrollo.

Esta acción se enmarca dentro del programa Talento Solidario, impulsado por la Fundación Botín hace 15 años, en plena crisis económica. Desde entonces, la entidad ha invertido cerca de 8 millones de euros para fortalecer a organizaciones sociales medianas y pequeñas, mejorar su eficiencia, incorporar talento externo, fomentar la innovación y promover el trabajo en red.

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