Para muchas pymes, automatizar sigue siendo un lujo. Comprar un robot industrial implica inversión, tiempo y conocimientos técnicos que no todo el mundo tiene. Hasta ahora. La empresa cántabra Ingemotions ha lanzado una propuesta que puede cambiar las reglas del juego: se llama “robot a sueldo” y es exactamente eso. En lugar de comprar un robot, se contrata como si fuera un empleado más. La empresa marca las condiciones, y el robot se incorpora a la línea de producción con todo incluido: instalación, programación, mantenimiento, seguros, formación a cambio de un salario.
¿Y quién está detrás de esto? Ingemotions es una empresa con base en Cantabria, especializada en automatización y robótica industrial. Lleva años diseñando soluciones a medida para empresas de todos los tamaños, y conoce de primera mano los obstáculos que muchas pymes enfrentan al dar el salto a la automatización. El modelo “robot a sueldo” es su respuesta a ese reto: una forma más ágil, más accesible y menos arriesgada de integrar robots en el día a día de cualquier industria.
En lugar de dedicar 80.000 euros a la compra de un robot (más costes de instalación, mantenimiento y adaptación), la opción permite empezar a usarlo por una cuota mensual parecida a la de contratar a un técnico cualificado. Solo que este “técnico” no se cansa, no se va de baja y trabaja las 24 horas. Y si dentro de un año las de la empresa necesidades cambian, puedes parar el servicio sin problema. Así de simple.
Este tipo de modelo, conocido como “Robot-as-a-Service” (RaaS), ya está funcionando en otros países y sectores. Pero Ingemotions es la primera empresa en España (y una de las primeras en Europa) que lo lanza de forma estructurada y con una solución integral. No es solo alquilar el robot: es tener un servicio completo adaptado a cada fábrica, sin necesidad de ser experto en robótica.
¿Dónde encaja esto? En tareas como soldadura, paletizado, manipulación, atornillado, aplicación de adhesivos, pintura… funciones repetitivas que hoy hacen humanos, pero que pueden asumir robots con más precisión, menos errores y mayor velocidad. Y no se trata de sustituir a nadie, sino de liberar al equipo para que haga cosas que realmente aportan valor.
El contexto no podría ser más favorable. Según la Asociación Española de Robótica y Automatización, España ya tiene más de 44.000 robots industriales en funcionamiento. Y aunque las grandes multinacionales siguen siendo las que más invierten, hay un cambio claro: las pymes están empezando a moverse. Lo que frena a muchas no es la voluntad, sino el coste y la complejidad. Justo lo que “robot a sueldo” viene a resolver.
Además, el modelo tiene otra ventaja clave: pasa de inversión a gasto. En lugar de hacer un gran desembolso, se paga mes a mes, lo que facilita mucho la decisión para empresas con recursos limitados o que quieren mantener su liquidez intacta. Es un modelo que ya ha triunfado en software, coches o maquinaria. Ahora le toca el turno a los robots.
El lanzamiento de Ingemotions también pone a Cantabria en el mapa de la innovación industrial. No hablamos solo de tecnología, sino de una nueva forma de pensar la automatización: más flexible, más humana (paradójicamente), más centrada en resolver problemas reales de negocio. Desde su base en el norte, esta empresa está lanzando un mensaje claro: la robótica no es solo para los grandes. Es para todos.








