Paulina Beato: la productividad en el centro

Quién fuera primera Presidenta de Red Eléctrica, uno de los nombres de referencia de la vida económica española de las últimas décadas, Paulina Beato, ha abogado esta semana por que la empresa sitúe «la productividad  en el centro de cualquier estrategia» siempre que «pretenda acercar el bienestar de los ciudadanos españoles a los niveles de nuestros socios europeos mejor situados».

Beato, quien ha ocupado puestos de responsabilidad en el Banco Interamericano de Desarrollo, la Secretaría General Iberoamericana y ha sido Consejera de Campsa, Banesto, Red Eléctrica, Solfocus y Repsol asegura que «el tamaño empresarial, la innovación y la inversión son relevantes pero no suficientes para empujar aumentos sostenidos de productividad y advierte que pueden articularse entre sí generando un círculo virtuoso de “difusión de la innovación-productividad-crecimiento”, o destruirse entre ellos y generar un estancamiento secular del que puede ser difícil salir.

La Catedrática de Análisis Económico, Técnico Comercial y Economista del Estado asegura que las empresas españolas son más pequeñas y menos productivas que sus homólogas europeas. Así lo señalan los datos: en España las empresas con hasta nueve trabajadores aportan el 25,7% del valor añadido total frente al cerca del 15,6%  en Alemania. 

Beato reflexiona esta semana en un artículo en el blog del Fondo de Inversión Lúa del que es socia, sobre el binomio tamaño-productividad empresarial : ¿son menos productivas porque son más pequeñas o son más pequeñas porque son menos productivas? . Un informe del Banco de España de 2016 señala que los incrementos de productividad van acompañados de aumentos en el tamaño empresarial mientras que no se observan ganancias de productividad tras episodios de aumentos en el tamaño empresarial.

La relación entre productividad y tamaño empresarial es compleja, señala Beato para quien la clave está en una evolución equilibrada. En este sentido apunta dos reflexiones. Por un lado «los incrementos de productividad empujan el crecimiento empresarial al permitir mayor generación de beneficios, y estos a su vez más empleo e inversión. Por tanto, no son pensables crecimientos sostenidos de productividad sin crecimiento del tamaño empresarial». Y por otro «la productividad está anclada en otras variables: la organización, la innovación y la inversión que a su vez necesitan un cierto tamaño» Y en este campo, «la comparación con otros países europeos sugiere que España está por debajo de Alemania, Francia, Italia y Reino Unido en estos determinantes de la productividad».

Beato explica «si los aumentos de productividad  son absorbidos en parte por aumentos de los salarios reales y en parte por nuevos empleos, se abre la posibilidad de que las empresas puedan crecer y alcanzar un tamaño adecuado a su tecnología y a las condiciones de los mercados, y a la vez aumentar los salarios de sus trabajadores» y señala que para acercar la renta por habitante de España a la de los países más avanzados de la Unión Europea, es necesario avanzar simultáneamente por dos caminos: el aumento de  la productividad del trabajo y la integración de más personas en el proceso productivo.

Los aumentos de productividad permiten dichos avances explica. LOs datos del año pasado evidencian el déficit de España en renta por habitante, productividad y empleo en relación a otros países avanzados de la UE.

  • La renta per cápita en España era  aproximadamente el 73,4 % de la media de los cuatro países más desarrollados de la Unión Europea: Alemania, Francia, Italia y Reino Unido.
  • La productividad por trabajador en España era aproximadamente el 85% de la de esos mismos países
  • La proporción de la población que trabajaba era del 42 % en España, mientras que era del 52% en Alemania y el 50% en Francia.

Beato señala que «todos los indicadores de innovación muestran crecimientos explosivos durante el periodo 2007-2017, mientras que las estadísticas muestran que la productividad ha estado estancada en prácticamente todas las economías. Los años 2009-2017 fueron años de bajo crecimiento, escasa demanda y bastantes restricciones de crédito. La empresas no esperaban frutos de la inversión, y en muchos casos ni siquiera tenían acceso al crédito. En la mayoría de sectores solo se hicieron inversiones de mantenimiento. En consecuencia, la escasez de inversión no permitió la incorporación masiva de las innovaciones a los procesos productivos. La innovación no empujó la productividad.

Algunos sectores fueron afortunados durante esos mismos años. En particular,  los sectores de comunicación y tecnologías de la información experimentaron un fuerte crecimiento de la demanda,  generaron enormes excedentes y realizaron enormes inversiones en nuevas tecnologías. Y  precisamente en estos sectores la productividad floreció.  En EEUU el crecimiento de la productividad en los sectores de Comunicación y Tecnologías de la información fue del 2.7 % anual durante la  década 2007-2017, mientras que el resto de sectores tienen un crecimiento de la productividad inferior al 0.7%.

Accede al artículo completo de Paulina Beato aqui 

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio