¿De verdad necesitamos un kit de emergencia? Koldo Iturriagagoitia es periodista y formador en supervivencia para empresas y colectivos. Con más de 124.700 seguidores en instagram (@basquebushcrafter), hoy te cuenta en Influyentes que, en realidad «El famoso “kit de emergencia 72 horas que ha anunciado la Unión Europea realmente es lo que nuestros padres y abuelos tenían normalmente en casa, con una ligera actualización. Poco más».
Y es que realmente tenemos que dejar a un lado la manipulación e intereses políticos y centrarnos en lo que realmente ha de interesarnos. Nosotros mismos y las personas que queremos. Teniendo todo ésto controlado, podremos ayudar a vecinos y compañeros.
El famoso “kit de emergencia 72 horas” que ha anunciado la Unión Europea realmente es lo que nuestros padres y abuelos tenían normalmente en casa, con una ligera actualización. Poco más.
Eran supervivientes de una guerra civil, la peor de las guerras, o/y de una postguerra, y lo habitual en casa era guardar excedentes de comida, botellas de agua, velas, cerillas, linterna, botiquín (el cajón de las medicinas), una caja de herramientas para chapuzas varias, la radio a pilas en la cocina que hacía compañía,… la lejía amarilla no faltaba nunca (y es un magnífico purificador de agua), el hornillo que por entonces llamábamos “campingás”…o sea, lo que es básicamente un “paquete de emergencia” en román paladino, o “kit” que suena más moderno aunque a una generación nos venga a la cabeza un coche que hablaba, y un conductor que bebía…
Si añadimos unas bolsas de basura normales, que en las casa siempre hay, para cuando el baño no tenga agua… en fin, ustedes me entienden, unas mantas o edredones si está acostumbrado a tirar de calefacción en invierno y pasearse en camiseta, prácticamente nos toca esperar a que las autoridades soluciones esa emergencia. Y si desde nuestra preparación ayudamos a nuestros vecinos menos previsores o más dependientes, estaremos dando una lección a mucha gente .
Por supuesto en las emergencias hay tantas variables como personas. No es lo mismo una inundación, que un incendio, un terremoto, un corte de luz… supone un ejercicio sano a veces dedicar unos momentos a reflexionar donde vive uno, donde trabaja, qué podría pasar y como soluciono esos poténciales problemas con más probabilidades. En estos tiempos donde el móvil nos ofrece tantas soluciones y con hacer un pedido por internet nos llegan las cosas al día siguiente, nuestro cerebro se va atrofiando por falta de uso. Hace 25 años nos sabíamos los teléfonos (fijos) de amigos y familiares, ahora tenemos suerte si recordamos el de nuestra pareja.
El mensaje de la Unión Europea tiene muchas lecturas, políticas y de manipulación, que dejo para otros analistas, pero desde mi punto de vista de experto en supervivencia es:
“Necesitamos que si hay una emergencia os mantengáis 72 horas (3 días en casa). Tal y como estamos de desastres naturales y no naturales, es el plazo mínimo para intentar que todo vuelva a la normalidad.”
Tengo un amigo, Javi, que siempre me ha vacilado por mi afición a la supervivencia, y que me llamaba Anibal, por el del equipo A. Estudiamos juntos en los Maristas de A Coruña. Luego yo me volví a casa y él a su pueblo de origen. Mantuvimos el contacto y me seguía llamando Grills cuando Bear Grills se puso de moda. Crecimos y montó una pequeña empresa con un socio, y cuando hablábamos de organizarse mínimamente ante desgracias, mis cursos para aprender técnicas útiles y planes de contingencias, ya me vacilaba con ataques zombis. Digo que me vacilaba no porque haya fallecido, gracias a Dios, sino porque su taller, aunque vive en Valencia, estaba en Chiva, una de las localidades arrasadas por la Dana y que hoy en día sigue operativa con alfileres. Desgraciadamente y por las malas, ahora ha entendido mejor lo que quería inculcarle.
Sin caer en la ultrapreparación de los preparacionistas, que se “preparan” para un apocalipsis, si que tenemos que reforzar nuestro empoderamiento (palabra muy de moda) y asumir que de nosotros puede depender la seguridad de nuestras familias, y que las fuerzas de seguridad del Estado, los servicios de emergencia y demás, pueden no llegar a todas partes. depende de la emergencia, de su amplitud, de su gravedad…¿recuerdan el refrán de persona prevenida vale por dos? Pues eso.







