Home Stager: Así es la profesión de los nuevos «influencers silenciosos» del mercado inmobiliario

El home staging ha dejado de ser un lujo decorativo para convertirse en una herramienta clave en el mercado inmobiliario español. Según el I Foro Nacional de Home Staging y Marketing Inmobiliario, el 57 % de los agentes inmobiliarios considera que las viviendas vacías son las que más necesitan home staging. En plena competencia feroz por vender antes que el vecino, destacar visualmente ya no es opcional.

¿Funciona? Rotundamente sí: hasta un 64 % de los profesionales afirman que aplicar home staging aumenta las visitas, y casi la mitad señala que mejora el valor percibido del inmueble. Algunos informes internacionales citados por Idealista aseguran que una vivienda puede venderse un 73 % más rápido y hasta con un 20 % más de valor.

Y en España, el sector va cogiendo músculo. En 2024, más de 400 profesionales se reunieron en IFEMA en el primer gran foro nacional del sector. Además, se estima que hasta 550.000 viviendas podrían beneficiarse de este tipo de intervención. No es solo una moda: es una revolución silenciosa que está transformando cómo se vende una casa.

¿Qué es exactamente el home staging?

Olvida el mito de que es “decorar bonito”. El home staging es una estrategia que optimiza la imagen de una vivienda para seducir visualmente al comprador desde el primer clic. ¿El objetivo? Vender más rápido, con menos rebajas y a mejor precio. Se trata de crear una puesta en escena que despierte emociones positivas, sin recurrir a reformas costosas.

La técnica nació en EE. UU. en los años 70 y hoy es una disciplina transversal que en España empieza a despegar con fuerza. Las inmobiliarias lo ven como la diferencia entre una vivienda invisible y una irresistible.

La opinión del sector

En la mencionada encuesta, también se destacó que un 34,8 % de los agentes considera el home staging esencial en viviendas deterioradas o antiguas, mientras que el 27,4 % lo recomienda en pisos habitados, para despersonalizar y atraer al comprador ideal. Es decir, el home staging ya no es solo para casas vacías, sino para cualquier inmueble que necesite un lavado de cara emocional.

¿Y el dinero? Ahí viene el freno. Solo un 13 % considera este servicio “necesario”, aunque la mayoría reconoce su efectividad. En cuanto a quién debería pagar por él, el 37 % cree que debe asumirlo la agencia, el 34,7 % lo atribuye al propietario, y un 12 % propone dividir costes.

A pesar de esa división, el sector avanza. El evento de IFEMA fue un punto de inflexión, con ponencias, networking y el compromiso firme de profesionalizar el sector. Ya se trabaja en un Libro Blanco del Home Staging y en establecer un código de buenas prácticas.

¿Quién puede ser home stager?

No basta con tener buen gusto. Según el portal especializado CasasClic, un buen home stager debe dominar áreas como diseño de interiores y estilismo, marketing inmobiliario y visual, fotografía de interiores, psicología sensorial o gestión de proyectos y presupuestos.

Aunque no hay una carrera oficial, sí existen formaciones específicas, tanto online como presenciales. Instituciones como The Home Academy o la Asociación Home Staging España (AHSE) ofrecen programas especializados. Es una profesión para quienes combinan estética, estrategia y ejecución. Y, por supuesto, visión comercial.

Cómo trabajan los profesionales

El proceso de home staging suele comenzar por despersonalizar: fuera fotos familiares, colores estridentes o muebles viejos. También limpiar y ordenar hasta el último rincón así como pintar y reparar pequeños defectos utilizando colores blanco y beige y sobre todo luz.

Textiles, plantas y cojines en su justa medida y sin saturar pueden cambiar un espacio y una vez que lo haya hecho ya puedes encargar un reportaje fotográfico profesional.

A veces se utilizan muebles de cartón o de alquiler temporal, otras, se trabaja con lo que hay, transformándolo. Porque el home staging es un trabajo camaleónico, donde cada detalle está pensado para generar una respuesta emocional.

Algunas agencias ya integran el home staging en sus servicios estándar. Es el caso de GUK Asesores Inmobiliarios, que aseguran haber vendido viviendas en apenas dos horas tras aplicar estas técnicas. No se trata solo de velocidad, sino de evitar rebajas agresivas.

Obstáculos y desafíos

El principal freno sigue siendo el desconocimiento. Muchos propietarios creen que es “una pijada” o algo innecesario. También preocupa el coste, aunque en la práctica suele ser mucho menor que una rebaja de 10.000 euros por falta de interés.

Otro reto es la falta de regulación: al no haber título oficial, cualquiera puede autodenominarse home stager. Por eso, desde la AHSE y otras entidades se promueve la profesionalización con estándares claros.

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