Santoña celebra del 1 al 4 de mayo la 25.ª edición de su Feria de la Anchoa y la Conserva de Cantabria, un evento que no solo pone en valor la tradición gastronómica de la región, sino también el músculo económico de una industria estratégica para el territorio.
Actualmente, el sector conservero de pescado y marisco en Cantabria cuenta con aproximadamente 60 empresas activas, dedicadas a la transformación y comercialización de productos pesqueros. El impacto laboral directo es notable, con alrededor de 2.000 personas empleadas, de las cuales el 94 % son mujeres, especializadas principalmente en las tareas artesanales de sobado y fileteado, con un volumen de negocio de 225M de euros. Además, el 75 por ciento de la producción de todo el país se elabora en la Comunidad Autónoma.
A todo esto se suma que la actividad conservera genera más de 1.000 empleos indirectos relacionados con el sector extractivo, logístico y de distribución. El peso del sector en Cantabria es tan relevante que la región concentra más del 43 % de la producción nacional de anchoa, y la exportación de conservas alcanzó en el último año los 62,8 millones de euros.
Más allá de los datos económicos, la anchoa es un símbolo de identidad para Cantabria, vinculando mar, tradición y futuro. La feria, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Regional, pone en primer plano la calidad del producto, el patrimonio gastronómico y su impacto como dinamizador turístico y social.
Una de las citas centrales será el XXVIII Gran Cabildo de la Cofradía de la Anchoa, que congregará a 38 cofradías gastronómicas procedentes de España, Francia, Italia y Bélgica, movilizando a más de 375 participantes.
Este 2025, la feria incorpora como novedad la accesibilidad total en los talleres de sobado de anchoa, con intérpretes de lengua de signos, y estrena visitas guiadas históricas que finalizarán con la participación activa en los talleres feriales.
Con la presencia de 15 conserveras de referencia, la implicación del sector hostelero y una agenda abierta a la ciudadanía, la Feria de la Anchoa y la Conserva de Cantabria 2025 confirma que tradición, innovación y sostenibilidad pueden —y deben— caminar de la mano.







