Durante años, el liderazgo empresarial se construyó alrededor de una idea casi inamovible: el CEO debía asumir en solitario las grandes decisiones de la compañía. El máximo ejecutivo era quien marcaba el rumbo, gestionaba las crisis y soportaba la presión estratégica del negocio. Pero en un contexto empresarial cada vez más complejo, donde crecimiento, transformación digital, cultura corporativa, financiación y gobernanza conviven al mismo tiempo, ese modelo empieza a mostrar signos de desgaste. Sobre esa realidad nace CO-CEO, una empresa española que propone una nueva fórmula de liderazgo compartido para directivos y organizaciones.
La compañía ha desarrollado un modelo de acompañamiento estratégico que conecta a CEOs, fundadores y empresas con altos directivos en activo para ayudarles a afrontar decisiones complejas desde una mirada más amplia y con experiencia ejecutiva real.
La iniciativa está impulsada por Juan Sevillano, emprendedor y business angel con experiencia en compañías como Amazon o Microsoft, junto a Noemí Boza, fundadora y editora de Canal CEO, plataforma especializada en liderazgo y alta dirección. Ambos identificaron un problema cada vez más frecuente dentro del tejido empresarial: muchos CEOs afrontan procesos decisivos prácticamente solos, incluso cuando las decisiones afectan simultáneamente al negocio, el talento, la cultura o el crecimiento futuro de la empresa.
Frente a ese escenario, CO-CEO plantea incorporar junto al máximo ejecutivo una segunda figura estratégica. No se trata de un consultor tradicional ni de un coach ejecutivo. Tampoco de alguien que tome decisiones por la empresa o intervenga en la gestión diaria. El papel del “co-ceo” consiste en acompañar al líder empresarial en la reflexión estratégica, ayudándole a ordenar prioridades, analizar escenarios y anticipar consecuencias desde la experiencia práctica de quien también dirige compañías y gestiona situaciones complejas en tiempo real.
La empresa funciona a través de una red de altos directivos y líderes empresariales vinculados a compañías como LG Electronics, EROSKI, ILUNION Hotels, Vallformosa, Good Rebels, Grosso Napoletano o La Mafia se sienta a la mesa. Los perfiles han sido seleccionados por su trayectoria ejecutiva y por su capacidad para acompañar procesos empresariales complejos desde una visión estratégica e independiente.
El modelo pone especial foco en dos ámbitos donde la necesidad de acompañamiento es especialmente visible. Por un lado, las empresas familiares, que afrontan uno de los mayores procesos de relevo generacional de las próximas décadas y deben profesionalizar estructuras de gestión y gobernanza. Por otro, las startups y compañías en crecimiento acelerado, donde muchas decisiones relacionadas con expansión, financiación o escalabilidad se toman sin experiencia previa suficiente.
Más allá de su actividad, CO-CEO refleja un cambio más profundo dentro del mundo empresarial. La figura del CEO omnipresente empieza a dejar paso a modelos de liderazgo más colaborativos, donde compartir criterio ya no se interpreta como una debilidad, sino como una herramienta para tomar mejores decisiones.
En un entorno económico marcado por la incertidumbre y la velocidad, la compañía defiende una idea que hace apenas unos años habría parecido poco habitual en la alta dirección: incluso quienes lideran empresas necesitan a alguien con quien pensar las decisiones importantes.







