El comercio local ya ha sobrevivido a muchas preguntas nuevas en caja. Primero fue “¿puedo pagar con tarjeta?”. Más tarde, el cliente empezó a acercar el móvil o el reloj al datáfono como si fuera lo más normal del mundo. Y ahora llega otra: “¿te puedo pagar con Bizum?”. Si te entran sudores fríos cuando la escuchas, sigue leyendo. Porque tu cliente ya lo usa y eso significa que tu negocio también va a hacerlo.
En mayo de 2026, Bizum contaba ya con casi 31,5 millones de personas usuarias, 120.000 comercios online y 15.000 códigos de donación. Solo en 2025 se realizaron en España más de 3,4 millones de transferencias instantáneas diarias a través de esta herramienta.
Para ayudar a incorporarse a la tendencia, la Cámara de Comercio de Torrelavega ha organizado junto con la propia plataforma Bizum un webinar dirigido a comercios, autónomos, pymes y profesionales. Será el 26 de junio, de 13.00 a 14.00 horas, y tiene un objetivo muy concreto: explicar cómo funciona el nuevo pago presencial con Bizum y qué debe saber un establecimiento antes de incorporarlo.
La sesión está pensada como una guía práctica para el comercio local. No se trata de hablar de digitalización en abstracto, sino de resolver dudas reales: cómo se activa, cómo se utiliza, qué papel tiene el TPV, qué debe consultar cada negocio con su entidad financiera y qué supone ofrecer esta opción al cliente en el punto de venta.
El nuevo pago presencial con Bizum permitirá a los clientes abonar sus compras en establecimientos físicos acercando el móvil al TPV, mediante tecnología NFC. Funcionará de forma similar a otros pagos contactless, pero con una diferencia importante: la operación se realizará directamente desde la cuenta bancaria del usuario, a través de la aplicación de su entidad o de la nueva cartera digital Bizum Pay.
Dicho de otra forma: el cliente no tendrá que explicarte media ingeniería financiera en caja. Acercará el móvil, confirmará el pago y la operación seguirá una lógica parecida a la que ya se usa con otros pagos sin contacto. Para el comercio, el reto estará en tener claro cuándo puede activarlo, con qué condiciones y cómo integrarlo en su día a día.
Y aquí conviene bajar las expectativas al suelo. No todos los comercios lo tendrán disponible a la vez, ni todos los clientes podrán usarlo desde el primer día. Bizum ha iniciado un despliegue progresivo en España, tanto por parte de las entidades financieras como de los establecimientos, con la previsión de que a finales de año la gran mayoría de usuarios pueda disponer de este servicio.
Precisamente por eso tiene sentido informarse ahora. Porque cuando un cambio llega poco a poco, el comercio local tiene margen para prepararse sin prisas. Puede preguntar a su banco, comprobar su TPV, formar al equipo y decidir cómo comunicarlo al cliente. No se trata de correr, sino de no quedarse mirando cuando el hábito ya esté instalado.
La Cámara de Comercio de Torrelavega quiere acompañar ese proceso desde lo concreto. Su presidente, Carlos Augusto Carrasco, ha subrayado que el comercio local debe estar preparado para los cambios en los hábitos de consumo, y que el pago presencial con Bizum es una de esas novedades que pueden incorporarse de forma natural al día a día de las tiendas. Según Carrasco, no es solo una cuestión tecnológica, sino una forma de ofrecer al cliente más comodidad, más opciones y una experiencia de compra adaptada a lo que ya utiliza habitualmente.
Para muchos clientes, Bizum ya es una palabra cotidiana. Para muchos comercios, sin embargo, todavía puede sonar a duda operativa. ¿Me sirve mi datáfono? ¿Tengo que instalar algo? ¿Depende de mi banco? ¿Cómo lo explico al personal? ¿Qué pasa si el cliente me lo pide antes de que yo lo tenga activado? La conferencia del 26 de junio busca responder precisamente a esas preguntas, con información clara y aplicable.
Carrasco lo plantea como una diferencia entre llegar tarde o estar preparado desde el principio. Para muchos pequeños comercios, entender bien cómo se activa, cómo se utiliza y qué implicaciones tiene este nuevo medio de pago puede ser clave. Por eso el encuentro nace con vocación práctica: resolver dudas, acercar información clara y ayudar a los establecimientos del Besaya a tomar decisiones con criterio.
El pago presencial con Bizum no va a sustituir lo que hace fuerte al comercio local: la confianza, el trato directo, saber quién entra por la puerta y qué necesita. Pero sí puede sumar una facilidad más en el momento del cobro. Y en un entorno donde cada pequeño detalle cuenta, ofrecer al cliente una forma de pago que ya usa en su vida diaria puede ser una ventaja sencilla.







