El talento ya no pide permiso: RedLi y SandiApp ganan el Demo Day de BEST en Torrelavega

Hay una forma de medir la salud de un territorio que no cabe en los indicadores clásicos. No está solo en el empleo, ni en la inversión, ni en los metros cuadrados de suelo industrial. Está también en esa gente que, en lugar de esperar a que alguien le abra una puerta, decide construirla.

Eso es lo que volvió a verse en el Demo Day de Despega Impulsa Start Up, celebrado por la Cámara de Comercio de Torrelavega como cierre de la fase DESPEGA del programa BEST. Diez proyectos emprendedores, diez maneras distintas de mirar al mercado y una misma idea de fondo: en Torrelavega y en el Besaya están pasando cosas que ya no encajan con el viejo relato de comarca que espera oportunidades desde fuera.

El primer premio fue para RedLi, el proyecto impulsado por Eduardo Diego Seisdedos. El segundo recayó en SandiApp, de César Torre González y Eloy Ruiz Linares . Dos nombres que salieron reforzados de una jornada en la que el emprendimiento dejó de sonar a palabra de PowerPoint para convertirse en algo mucho más concreto: personas defendiendo soluciones, modelos de negocio, prototipos, tecnología, servicios y nuevas formas de crecer.

El Demo Day puso el punto final a la fase DESPEGA, un itinerario pensado para proyectos que ya han superado la fase de la idea bonita. Aquí no se trataba de contar un sueño, sino de demostrar que hay una propuesta mínimamente validada, un producto mínimo viable, un prototipo o una solución testada. Es decir, iniciativas que ya han empezado a caminar y que necesitan algo más difícil que entusiasmo: estrategia, foco, validación de mercado, capacidad comercial y preparación para crecer.

BEST, el programa de la Cámara de Torrelavega enmarcado en Impulsa Startup y cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus, trabaja precisamente en ese terreno. No promete fórmulas mágicas ni convierte una idea en empresa por arte de marketing. Lo que ofrece es formación práctica, mentoría especializada, acompañamiento técnico y seguimiento personalizado. Algo menos vistoso que un eslogan, pero mucho más útil cuando lo que se quiere es que un proyecto sobreviva al primer choque con la realidad.

Durante la jornada participaron RedLi, de Eduardo Diego Seisdedos; cociname.es, de Carlos Carbonell; Laser Maintenance Solutions, de Isabel Muñoz; TubauEssence®, de Laura Tubau González; SandiApp, de César Torre González y Eloy Ruiz Linares; Pulpa, de Eva Fernández Pelayo; Pura Vena, de Lucía Sierra Cano; Letraria, de Marcos González Álvarez; ARCHIHORN®, de Manuel Pila Merino; y Mindfulness Eating Corporativo, de Lucidia Campo López.

La lista importa porque dibuja un mapa muy distinto al tópico. Hay tecnología, salud, gastronomía, bienestar, industria, creatividad, servicios y nuevas soluciones empresariales. No es una foto uniforme ni un escaparate de proyectos clónicos. Es, más bien, una muestra de cómo el emprendimiento real suele aparecer en los cruces: entre lo técnico y lo humano, entre lo local y lo escalable, entre una necesidad concreta y una persona dispuesta a resolverla.

El presidente de la Cámara de Comercio de Torrelavega, Carlos Augusto Carrasco, resumió el sentido del programa al señalar que BEST “demuestra que Torrelavega y el Besaya cuentan con talento, iniciativa y proyectos con capacidad para generar nueva actividad económica”. También defendió que “el emprendimiento innovador necesita acompañamiento, método, mentorización y conexión con el mercado”, y situó ahí el papel de la Cámara: “ayudar a que las buenas ideas no se queden en ideas, sino que puedan convertirse en empresas reales”.

Esa es, quizá, la clave menos ruidosa y más importante. Porque durante años se ha hablado mucho de emprendimiento desde una épica casi cinematográfica: garajes, unicornios, rondas millonarias y fundadores iluminados. Pero la mayoría de los proyectos que transforman un territorio nacen de otra manera: con dudas, con ajustes, con sesiones de mentoría, con números que no siempre salen a la primera y con la necesidad de ordenar una propuesta hasta que alguien, al otro lado, entiende que ahí hay valor.

En esta edición, el desarrollo técnico del programa ha contado con la participación de Rafael Ruiz Bada, CEO fundador de rb., ingeniero de caminos, emprendedor, experto en innovación, emprendimiento, diseño y gestión de proyectos, y formador y mentor acreditado. Su trabajo se ha centrado en ayudar a los participantes a ordenar sus propuestas, validar modelos de negocio, reforzar su propuesta de valor y mejorar su presentación ante el mercado.

El Demo Day no fue solo una entrega de premios. Fue también una escena cada vez más necesaria en Cantabria: emprendedores presentando, defendiendo, ajustando discurso, escuchando preguntas y conectando con instituciones, empresas, mentores y agentes vinculados a la innovación. Un pequeño laboratorio de futuro en el que la comarca del Besaya volvió a demostrar que no tiene por qué limitarse a administrar nostalgia industrial, sino que puede proyectar nuevas formas de actividad económica.

RedLi y SandiApp se llevaron los premios, pero el mensaje de fondo fue más amplio. La innovación no siempre llega con grandes anuncios ni con titulares grandilocuentes. A veces aparece en una sala, con diez proyectos, varios minutos para convencer a un jurado y una idea sencilla pero poderosa: el talento local existe, se mueve y empieza a pedir menos permiso.

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