Jóvenes talentos de la Universidad de Cantabria reinventan el bienestar con ‘U Seed’, un semillero inteligente que une naturaleza y tecnología y se alza como proyecto ganador del programa e2, una iniciativa impulsada por el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) y la Universidad de Cantabria, con el apoyo de Banco Santander, que busca fomentar el talento emprendedor entre el alumnado universitario. El equipo multidisciplinar ha conquistado al jurado con una propuesta tan innovadora como accesible: una experiencia de autocuidado basada en el cultivo de plantas y guiada por un asistente virtual. Creatividad, estrategia y sensibilidad se dan la mano en una idea con alma verde y futuro empresarial. Hoy hablamos con el equipo de U Seed: Álvaro García Miguélez, Luis Miguel Torre Gutiérrez, Miguel Ángel de Gregorio Cuestas, Alejandro Castañón Heredia e Imanol
Sáenz de Ormijana Padilla y Nacho Rodríguez en representación del CISE.
Para el equipo de ‘U Seed’:
P- ¿Cómo nació la idea de crear ‘U Seed’ y qué buscabais transmitir con esta propuesta?
R- La idea de U Seed nace de una necesidad que todos compartimos, especialmente en contextos de alto estrés y ritmo acelerado: reconectar con lo natural, aunque vivamos en entornos urbanos. Desde el principio quisimos que U Seed fuese más que un producto: una experiencia. Una forma sencilla, accesible y significativa de cuidar algo vivo, y a la vez cuidarnos a nosotros mismos. Nuestro objetivo era claro: ofrecer una herramienta de bienestar que no dependiera solo de pantallas o aplicaciones, sino que trajera valor real al día a día a través del contacto con la naturaleza.
P- ¿Cómo surgió la idea de combinar tecnología con plantaterapia para crear un semillero inteligente?
R- Surge de la afición a la jardinería de uno de los miembros de nuestro equipo, Álvaro, como medio para desconectar y la experiencia que tenemos desarrollando este tipo de productos. Además, decidimos darle un toque innovador gracias a nuestro asistente virtual el cual te guía en el cuidado de tus plantas. En definitiva, nuestra experiencia previa y pasión por las nuevas tecnologías nos ha llevado a desarrollar este semillero inteligente.
P- Durante el proceso de trabajo en equipo y mentoría, ¿qué aprendizajes personales o profesionales os lleváis de esta experiencia?
R- Esta ha sido nuestra segunda participación en el programa, y eso ha marcado la diferencia. No haber ganado en la primera edición nos dio una lección muy valiosa: las buenas ideas necesitan maduración, validación y un enfoque estratégico claro. Este año volvimos con más experiencia, más realismo y, sobre todo, una visión mucho más definida. Aprendimos a escuchar mejor, a identificar lo que realmente aporta valor y a ser más exigentes con nosotros mismos. A nivel de equipo, ha sido clave consolidar roles, reforzar la confianza mutua y construir una propuesta que pudiera sostenerse no solo como proyecto, sino como empresa.
P- ¿Os gustaría seguir investigando o desarrollando proyectos relacionados con el bienestar y la tecnología en el futuro?
R- De momento, nuestro objetivo a corto plazo es presentar U Seed en los próximos premios UCEM, organizados por la Universidad de Cantabria y el CISE el próximo mes de julio. Hasta entonces, continuaremos fortaleciendo nuestra propuesta con el apoyo de diversas asesorías. Sabemos que será un reto compaginar este proceso con la recta final del curso y los exámenes del segundo cuatrimestre, pero lo afrontamos con la misma energía y compromiso que hemos mantenido durante todos estos meses de trabajo.
P- Nacho, ¿qué aspectos destacaría del proyecto ‘U Seed’ que lo hicieron merecedor del premio en esta edición del programa?
R- En primer lugar, el jurado valoró la identificación de una necesidad real, así como la innovación y originalidad en la solución. Se valoró también la buena defensa del proyecto en el demoday, tanto en la exposición que fue acompañada de un prototipo de la solución, como en las respuestas a las preguntas formuladas por el jurado.
Además, demostraron la puesta en práctica de la “metodología Lean Start up” que se enseña a los participantes en el programa e2.
P- ¿Qué evolución has observado en el perfil de los participantes y las propuestas del programa e2 en los últimos años?
R- Una de las claves del programa e2 radica en la composición de los equipos de estudiantes, donde cada equipo de 4 a 6 estudiantes pertenece al menos a dos áreas de conocimiento, lo que aporta diferentes puntos de vista y enriquece tanto el proyecto como la relación entre los integrantes del equipo. Esta característica de “equipos multidisciplinares” se ha mantenido desde el inicio del programa e2 en 2012.
Los participantes suelen ser estudiantes de últimos cursos de grado, aunque en los últimos años también se están animando alumnado de 2º.
Desde hace unos años, se pide a los estudiantes que sus proyectos den respuesta a uno o varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, fomentando así su conocimiento.
Año tras año, las propuestas de los estudiantes siguen sorprendiendo, y en los últimos años he apreciado una mejora en la comunicación visual de los proyectos en el demoday.







