Patatas Vallucas: cuando Valderredible se convirtió en una marca gourmet

En un momento en el que la mayoría de las fábricas de patatas fritas habían desaparecido de Cantabria, un proyecto decidió ir justo a contracorriente. Patatas Vallucas nació en 2018 en Valderredible con una idea clara: demostrar que el producto local, bien trabajado y con identidad, podía abrirse camino en un mercado dominado por grandes marcas.

Lejos de acobardarnos, esta situación de partida la vivimos como una oportunidad”, explica David Fernández. En aquel momento solo quedaban dos firmas fabricando patatas fritas en la región, pero Patatas Vallucas apostó por la calidad y por un ingrediente diferencial: la patata de Valderredible, una de las más reconocidas de Cantabria.

Kilómetro cero y alianza con el territorio

El corazón del proyecto está en el valle más extenso —y también uno de los más despoblados— de Cantabria. Patatas Vallucas trabaja en alianza directa con agricultores locales, cerrando un círculo de producción de kilómetro cero que va de la semilla a la bolsa.

Supone el tándem perfecto, una alianza con los productores de km cero de nuestro valle”, señala Fernández. Esta cercanía permite un flujo continuo de materia prima, una gestión eficiente del almacenamiento y, además, contribuye a fijar población en Valderredible.

No es solo una cuestión logística. Las condiciones climáticas, la altitud y la experiencia de los agricultores hacen que la variedad agria cultivada en el valle aporte a las Vallucas “esas formas retorcidas, ese color y ese sabor tan auténtico” que las diferencian de otros snacks industriales.

Tradición que también sabe innovar

Aunque Patatas Vallucas ha desarrollado sabores como ajillo o huevo frito, las más vendidas siguen siendo las artesanas, “las de siempre”. Una señal clara de que el consumidor valora la autenticidad, incluso en un mercado tan competitivo como el del snack.

La empresa mira al futuro con una visión clara del sector: “Creemos que el mercado de snacks en España seguirá creciendo en la próxima década, aunque a ritmos más moderados”, explican. El crecimiento vendrá marcado por propuestas gourmet, experiencias diferenciadas, formatos especiales y, sobre todo, por la innovación hacia snacks más saludables y envases reciclables, adaptados a nuevos hábitos de consumo.

El aval de Sabe a Norte

Uno de los grandes impulsores del posicionamiento de Patatas Vallucas ha sido su pertenencia a Sabe a Norte, la marca que identifica y avala los alimentos de calidad producidos en Cantabria.

Para la empresa, este sello es un valor estratégico porque:  “Avala la calidad de nuestros productos y aporta confianza y seguridad a nuestros clientes, garantiza controles exhaustivos por parte de la ODECA del Gobierno de Cantabria, aumenta la visibilidad del producto dentro y fuera de la región y facilita el acceso a ferias, eventos comerciales y la colaboración con otros operadores cántabros.

Más que patatas fritas

Patatas Vallucas no es solo una marca de snacks. Es un ejemplo de cómo el territorio puede convertirse en ventaja competitiva, de cómo un producto humilde puede transformarse en gourmet sin perder su esencia, y de cómo iniciativas como Sabe a Norte ayudan a que proyectos locales encuentren su lugar en el mercado.

Desde Valderredible, una bolsa de patatas fritas cuenta hoy una historia de identidad, calidad y futuro.

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