Las hermanas Moro revolucionan el vino: sostenibilidad en Emina y la apuesta ‘sin alcohol’ de Win

Hijas de un apellido icónico en el mundo del vino, Paloma y Beatriz Moro han crecido rodeadas de viñedos, barricas y el inconfundible aroma de la tradición vitivinícola. Con trayectorias distintas pero complementarias, ambas han asumido el reto de liderar las bodegas familiares con una mirada puesta en la sostenibilidad, la innovación y la adaptación a las nuevas tendencias del mercado. Paloma está al frente de Bodega Emina, apostando por la excelencia y el compromiso medioambiental, mientras que Beatriz lidera Win Sin Alcohol, revolucionando el sector con una propuesta vanguardista que responde a los hábitos de consumo actuales. En esta conversación, comparten su visión sobre la continuidad del legado familiar, los desafíos de la industria y el equilibrio entre preservar la historia y abrir camino hacia el futuro.

Ambas han crecido en un entorno marcado por la tradición vinícola y la innovación. ¿Cómo ha influido su experiencia familiar y su participación activa en las bodegas desde jóvenes en la decisión de liderar sus respectivos proyectos?

Paloma- He estado desde niña involucrada en las bodegas de la familiar, por lo que es un honor y un placer el liderar los siguientes pasos.

En esta fase de la vida, después de haber trabajado muchos años en empresas internacionales, es un placer y un privilegio seguir los pasos de mi padre y continuar el liderazgo de las empresas familiares.

Es una tarea preciosa que me devuelve a mis raíces, dándome la oportunidad de incorporar las experiencias internacionales y nuevas perspectivas.

Beatriz- Hemos tenido desde niñas, la inmensa suerte de haber vivido en un entorno de emprendimiento, esfuerzo y trabajo dedicados a un proyecto vitivinícola tan bonito como el de Bodegas Familiares Matarromera. Esto no sólo ha impreso en nuestras mentes los valores del esfuerzo y el trabajo diario, sino que ha marcado nuestras manos para proteger la tierra y sus gentes. Encontrar un equilibrio sostenible que cree abundancia y valor a las comunidades es la pieza clave. Más fácil de entender si se mama desde pequeña. Con esa base trabajamos como parte del Consejo de Administración desde hace años y ahora mi hermana a cargo de la Bodega Emina y yo de la Bodega Win sin alcohol para aportar nuestra visión, nuestro conocimiento y nuestra pasión.

¿Qué significa para ustedes llevar el legado familiar mientras buscan innovar en un sector tan tradicional como el vitivinícola?

P- Es muy importante, no solo para nuestras empresas, también para nuestra tierra; el traer la innovación y las nuevas tecnologías, para ser competitivos en un entorno global. Siempre con respeto a la naturaleza y a nuestros métodos tradicionales de elaborar, que nos permiten hacer vinos de la máxima calidad.

B- Lo más importante es hacer las cosas bien, e intentar cada día hacerlas mejor. De la tradición me quedo con los valores de mis abuelos y mis padres, con los aspectos que nos aportan el sentido, con esa riqueza y conocimiento tan importante para nuestras funciones. De la tradición me quedo con todo el inmenso trabajo tan bien hecho y con pilares tan sólidos. En nuestra empresa hasta la innovación y sostenibilidad son parte de nuestros valores más fundamentales, y después de más de 20 años aplicándolos se podría casi decir que son también parte de nuestra tradición.

¿Cómo han manejado la transición de liderazgo dentro de la familia?

P- Está siendo un proceso muy bonito y gratificante, el volver “a casa” y tener la oportunidad de trabajar mano a mano con mi hermana y con mi padre. Es realmente una de las cosas más gratificantes, ya que nos entendemos muy bien y aportamos cada uno distintas perspectivas y capacidades, que enriquecen la toma de decisiones.

B- Somos un equipazo y vamos a una. Cada uno de nosotros tiene su ámbito y nos apoyamos entre todos. La diferenciación de funciones es clara y la transición se va haciendo muy orgánicamente. No hay grandes quiebros o golpes de mesa, más bien lo que intentamos es mucha comunicación y coordinación.

¿Cómo ven el papel de la innovación tecnológica en la producción y comercialización de vinos?

P- Fundamental e imprescindible, sobre todo en una bodega como Emina que es sinónimo de sostenibilidad, innovación, eficiencia, eficacia, investigación, calidad… y todo ellos sin olvidar la naturaleza, la cultura, la historia. Sin la tecnología sostenible, por supuesto, no conseguiríamos elaborar los vinos de calidad que hacemos y sin la sabiduría, el esfuerzo y la buena base sobre la que nos apoyamos que es Bodegas Familiares Matarromera y su apuesta constante por todos estos factores clave y pilares de todo el grupo. Y todo esto, llevado a la comercialización, es un valor añadido.

B- Nuestro padre fundó Matarromera con el firme propósito de mantener la tradición, pero siempre fue un adelantado a su época y sigue siéndolo. Y no dudó en aplicar la tecnología y la innovación a la elaboración del vino porque no están reñidas con preservar la cultura. Ha sido un pionero en todos los hitos conseguidos en materia de sostenibilidad y de I+D+i en todas y cada una de las bodegas que ha ido fundando y que conforman Bodegas Familiares Matarromera. De hecho, cuando nadie concebía el vino sin alcohol, él ya veía las posibilidades que tendría en el mercado 20 años después, que es donde nos encontramos.

Es fundamental el papel de la innovación tecnológica en la producción de vino y más en Win Sin Alcohol, donde la constante investigación nos ha convertido en los pioneros a la hora de apostar por el vino sin alcohol. Y trabajamos en armonía con la tierra, el viñedo, la modernidad, la innovación y la sostenibilidad como ingredientes de una bebida que nos trae una experiencia que beneficia a las personas y que genera prosperidad para nuestro planeta.

Y para la comercialización es indispensable para que, por ejemplo, el 60% de Win se pueda exportar.

Emina, sostenibilidad y tradición

Emina ha combinado tradición y vanguardia, incluso siendo pionera en calcular la huella de carbono de sus vinos. ¿Cómo impacta esta filosofía en la percepción de sus productos?

Paloma Moro- Ese impacto es positivo siempre. Efectivamente, fuimos la primera bodega en calcular la huella de carbono de un vino, de Emina Verdejo, y también mi padre logró que Bodega Emina fuese el primer Centro Integral de Desarrollo Sostenible de una bodega en el mundo.

Poder garantizar que tus vinos son excelentes por la calidad de la materia prima, de las uvas, y sus métodos de elaboración y también porque durante todo el proceso contribuimos a dejar un futuro verde, lo mejor posible para las futuras generaciones, es caso de éxito para nosotros y quienes apuestan por nuestros vinos.

Cada vez se valora más que las empresas centren esfuerzos en reducir el impacto, en este caso, negativo de sus prácticas en el planeta.

Con su experiencia en empresas internacionales y su formación en liderazgo, ¿cómo ha influido su perspectiva global en el desarrollo de Emina?

P.M.-Aporto a la visión estratégica, pero lo importante es el gran equipo de profesionales que tenemos en Bodega Emina y que, gracias a la gran atención a los detalles y a la búsqueda incansable de la excelencia, nuestros vinos están teniendo una acogida fantástica en el mercado, como Emina Emoción que ha recibido 95 puntos en la Guía Vinos Gourmets 2025.

Bodega Emina no deja de ganar reconocimientos importantes como el Premio a la Mejor Estrategia de Sostenibilidad de la revista Castilla y León Económica a finales de 2024. Y comenzamos 2025 recogiendo en febrero el Premio a la Excelencia de Enomaq 2025, Salón Internacional de Maquinaria, Técnicas y Equipos para Bodegas y del Embotellado y para la Viticultura.

Las cosas ya se hacían bien, los vinos encantan a nuestros clientes, son vinos de calidad, modernos…  El claro objetivo es llegar a todos los rincones de España y del mundo y que Bodega Emina sea todo un referente en el panorama vitivinícola.

La bodega trabaja con múltiples denominaciones de origen y una variedad amplia de uvas. ¿Cómo logran mantener la identidad única de Emina en este contexto tan diverso?

P.M.- Aunque el equipo enológico se encuentre repartido por diferentes zonas geográficas y elaboren vinos tan distintos como rosados de Cigales, tintos de Ribera del Duero, blancos fermentados en barrica y espumosos de Rueda o albariño en Rías Baixas, están en permanente contacto y trabajan conjuntamente apoyados por la dirección técnica. Cada vino es diferente por los suelos, las variedades, el terroir, el clima… pero con unas bases sustentadas firmemente en los pilares que ya he ido comentado: sostenibilidad, innovación, tecnología, desarrollo… y siempre buscando la excelencia.

Emina forma parte de iniciativas como International Wineries for Climate Action. ¿Qué papel juega la sostenibilidad en sus objetivos a largo plazo?

P.M.- Podemos presumir que Bodega Emina Ribera cuente con el certificado Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP), emitido por la Federación Española del Vino (FEV) y que Emina Rueda acabe de recibir la Spanish Wineries for Emission Reduction.

Bodega Emina celebra este año su 30 aniversario y nació ya con la sostenibilidad como filosofía y estará presente en nuestros objetivos siempre, desde el viñedo a la copa. No concebimos nuestros vinos y nuestras prácticas sin pensar en sostenibilidad.

¿Qué lecciones ha aprendido como emprendedora en otros sectores que ha podido aplicar al sector vitivinícola?

P.M- Creo que es muy importante tener una visión y luego ser consecuente en seguirla. Al final, el trabajo duro de todos los días es el que marca la diferencia, además de ofrecer productos competitivos que enamoren a los clientes.

Win, el vino sin alcohol para hábitos más saludables

El vino sin alcohol está transformando las preferencias de los consumidores, especialmente entre los más jóvenes. ¿Cómo posicionan a Win como una opción atractiva y saludable frente a otras bebidas?

Beatriz Moro- Win es la respuesta a una demanda social. Con Win se puede disfrutar de toda la experiencia que abrir una botella de vino aporta, maridar o brindar sin tener que tomar alcohol. A veces existe mucha presión social al respecto, y con Win rompemos esa barrera. Los hábitos de nuestras comunidades están cambiando hacia más saludables y menos consumo de alcohol, así que Win es nuestra forma de dar la bienvenida a todas las personas que quieran disfrutar de la experiencia del vino sin tener que consumir alcohol. Es una alternativa súper saludable porque es un producto de la tierra, totalmente natural y apenas tiene calorías.

En el catálogo de Win se menciona su compromiso con un producto “cool” y versátil. ¿Qué estrategias de marketing y comunicación están utilizando para conectar con un público moderno y consciente?

B.M.- Win es un producto cool porque porque es el top premium de los vinos sin alcohol, es cool porque se elabora de la forma más respetuosa posible desde el viñedo; por el mero hecho de ser vino y preserva su alma, manteniendo todas las propiedades beneficiosas y orgaolépticas. Es cool porque es saludable y porque permite brindar que es un momento muy cool. Todo ello, además, demuestra su versatilidad porque es para todos y para cualquier momento.

Y queremos conectar con los consumidores de una forma más cercana y auténtica y para ello, en redes sociales, estamos trabajando por formatos de vídeo que encajan mejor con el público al que nos queremos dirigir. También hemos abierto nuestro perfil en Tik Tok y vamos a ir subiendo vídeos cortos divulgativos para explicar el método de elaboración de Win Sin Alcohol y hacerlo comprensible, accesible e interesante.

El proceso de desalcoholización de Win ha sido pionero y disruptivo en el mercado. ¿Podría contarnos más sobre este proceso y cómo asegura la calidad y los beneficios del producto?

B.M.- Consideramos que nuestro proceso de desalcoholización es el mejor sistema para proteger las cualidades organolépticas del vino, en esencia, su alma. Efectivamente nuestro proceso es pionero y disruptivo.

Win nace del viñedo donde seleccionamos la uva y, posteriormente, elaboramos el vino de la forma tradicional, teniendo en cuenta que en la gama Win tenemos tintos, blancos y espumosos y que cada uno sigue su método de elaboración.

La diferencia de Win con un vino con alcohol es solamente que, una vez elaborado el vino, Win tiene un paso más: la desalcoholización. Hacemos esto de forma física, a través de nuestra tecnología de conos rotatorios, un proceso que conserva la naturalidad y la esencia del vino, manteniendo los polifenoles, antocianos, antioxidantes y todo su sabor. Esto quiere decir que no pierde ninguna de las propiedades organolépticas del vino con alcohol, los aromas, los sabores… y conserva todos sus beneficios antioxidantes y cardiosaludables del vino. Además, es vegano y sin gluten.

Se habla mucho del crecimiento del mercado de bebidas bajas o sin alcohol. ¿Cómo se están preparando para aprovechar esta tendencia global?

B.M.- Ya estamos preparados porque Win está presente en casi una treintena de y esto va creciendo. Empezamos antes de que la llegada de la tendencia ‘nolo’ y no nos equivocamos. Ya había otras bebidas alcohólicas en origen que se estaban desalcoholizando y ¿por qué el vino no?

La realidad es que Win es una tendencia que los grandes iconos de la restauración están incorporando en sus menús. Restaurantes como Disfrutar en Barcelona o Diverxo en Madrid se han dado cuenta de que es interesante ofrecer un menú maridado sin alcohol para sus comensales. Esta tendencia tan positiva para nuestras comunidades sin duda ha venido para quedarse.

Hay países donde ya está interiorizado y nos llevan ventaja, como Canadá y Estados Unidos, o Alemania, en Europa, donde encuentras vino sin alcohol fácilmente; y hay otros países donde costará más, pero Win Sin Alcohol es para todos, para quienes hayan elegido no beber alcohol y para los que no quieran o no puedan hacerlo puntualmente.

En nuestro país estamos notando que cada vez más personas compran Win, y con la popularización del reto ‘enero seco’, por ejemplo, hemos percibido más ventas de vino sin alcohol en nuestra web win-zero.com. Eso y que ya estamos presentes en los principales canales de restauración, distribución y grandes superficies de gran parte de las provincias de España.

Con Win ofrecemos cambio, integración, salud porque es sano y, con él, todos podemos disfrutar del brindis de una manera saludable.

Dada su experiencia internacional en publicidad y relaciones públicas, ¿qué aprendizajes ha aplicado en la gestión de la marca Win Sin Alcohol?

B.M.- Con cada proyecto, pero en especial con uno tan disruptivo como el de Win sin alcohol, la belleza está en la página en blanco. Es un vino libre, puedes soñar sin limites porque es un vino inclusivo y sin límites. Sin duda da pie a la creatividad y a le expresión en todas sus formas comunicativas. Con Win es posible salir totalmente de lo convencional del mundo del vino y crear con nuestros clientes acciones tan maravillosas como profundas.

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