Luis Alberto Solar Salaverri, pediatra con más de tres décadas de experiencia; Ángel Fernández, ingeniero industrial especializado en mantenimiento; y Gustavo Enrique Labrador Pérez, consultor en ciencia de datos y demoscopia, comparten una realidad que afecta a cientos de profesionales cualificados que llegan a España: la homologación de sus títulos.
Pese a la alta demanda de sus perfiles en el mercado español, los largos y complejos procesos administrativos los mantienen alejados de su vocación. Según datos de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) en España faltan entre 400 y 2.000 pediatras y el Observatorio de la Ingeniería de España sostiene que el país necesitará 200.000 ingenieros más en los próximos 10 años. “No es falta de talento, es exceso de trabas”, afirma Solar. Por su parte, Labrador denuncia: “Dejamos de ser médicos, ingenieros o estadísticos por falta de un sello”. Mientras esperan, buscan alternativas: desde cursos de formación en nuevas tecnologías como la IA, hasta la participación en lanzaderas de empleo. “Nos reinventamos para no quedarnos atrás”, dice Fernández, quien apuesta por especializarse en energías renovables.
Esta entrevista coral no solo visibiliza sus historias, sino también una oportunidad que España está dejando escapar: la de incorporar talento internacional cualificado en un momento clave para el desarrollo del país.
España demanda profesionales en su área de especialización, pero el proceso de homologación puede tardar años. ¿Cómo está impactando esta espera en tu desarrollo profesional y personal?
Ángel Fernández- Cuando tomé la decisión de emigrar de mi país natal Venezuela e iniciar un nuevo camino en mi vida personal, tenía conciencia de todas las dificultades y nuevos retos que se me iban a presentar, entre otros la adaptación a un nuevo lugar desconocido, una nueva cultura donde las costumbres y rutinas cotidianas presentan cambios significativos, con lo cual ya en lo personal uno se viene preparando, es decir, hay un trabajo de ejercicio mental previo para afrontar toda la carga emocional que esto conlleva, ahora bien entrando propiamente en materia de la entrevista, es conocido que España demanda profesionales en diversas áreas y en el caso particular que me ocupa como Ingeniero de Mantenimiento Industrial, he podido leer recientes artículos donde se indica que España presenta una alta demanda de profesionales en el área industrial y de manera específica de ingenieros de mantenimiento ya que no tiene cubiertas todas sus plazas y esto representa un inconveniente para garantizar la operatividad y eficiencia de las industrias, por tanto se entiende que es necesario y de carácter obligatorio las homologaciones de titulaciones universitarias, pero deben existir mecanismos que faciliten y hagan mas ágiles estos procesos, ya que debido a las trabas y demoras que se presentan muchos profesionales optan por reciclarse en otros oficios desistiendo de continuar con el proceso de homologación.
Gustavo Enrique Labrador- La espera para la homologación de títulos impacta profundamente en el desarrollo profesional de los migrantes, especialmente para aquellos que, como yo, hemos salido de Venezuela de manera repentina debido a la crisis política y económica. Este proceso burocrático, que debe realizarse con antelación, se convierte en un desafío casi insuperable para quienes se ven obligados a abandonar su país de forma intempestiva. La legalización de los documentos comienza en la universidad y pasa por varias instituciones, como el Ministerio de Educación y la Cancillería, lo que puede llevar años. Al llegar a España, nos enfrentamos a una burocracia que impide iniciar la homologación sin un documento de identidad español. Este tiempo de espera se traduce en una pérdida de tiempo para homologar nuestros títulos, lo que nos obliga a buscar alternativas laborales en áreas muy alejadas de nuestra realidad profesional.
A menudo, terminamos distanciándonos de nuestras áreas de especialización y explorando nuevas formas de ganarnos la vida, lo que puede ser frustrante y desalentador. La vida avanza rápidamente, lo que nos lleva a experimentar trabajos que no reflejan nuestras capacidades ni nuestra formación. La situación se vuelve aún más crítica cuando, a pesar de tener años de experiencia y conocimientos, un sello de una entidad oficial puede impedir que seamos reconocidos como profesionales. De esta manera, dejamos de ser médicos, ingenieros o estadísticos; nos vemos relegados a roles que no corresponden a nuestra formación.
Creo que hay aspectos que deberían revisarse, ya que España está dejando de aprovechar a profesionales frescos que han llegado al país a coste cero. Estos profesionales podrían contribuir significativamente al desarrollo, crecimiento e investigación, así como al intercambio cultural que enriquece a la sociedad. Este roce de diferentes culturas y visiones es lo que realmente hace que un país crezca. En este sentido, creo que España se está privando de disfrutar de estos profesionales en las posiciones donde podrían dar la mejor versión de sí mismos.
Luis Alberto Solar Salaverri- La espera siempre tiene un impacto negativo en el desarrollo, sobre todo profesional pues en mi caso que soy médico de área clínica y profesor, es imprescindible mantenerse activo atendiendo pacientes para no perder habilidades y, en paralelo, continuar enseñando a los estudiantes y residentes. Por otra parte, es imprescindible mantener una educación medica continuada ante el desarrollo que han alcanzado las investigaciones en ciencias de salud y la periodicidad cada vez mayor en las publicaciones científicas para mantenerse en el estado del arte del conocimiento. Esto ultimo gracias a internet podemos resolverlo con el autoestudio y la participación en redes y grupos de discusión desde cualquier lugar lo cual hago casi a diario desde que llegué a España.
“Un sello oficial no debería definir si uno es o no un profesional cualificado.” — Gustavo Labrador
¿Qué dificultades específicas has encontrado en el proceso de homologación de sus títulos y qué información les habría resultado útil antes de llegar al país?
Ángel Fernández- En España aun no he iniciado el proceso de homologación de mi titulo universitario, ya que hay que comenzar por la homologación del título de bachiller como un eslabón necesario para poder optar a diversas formaciones técnicas o para poder desempeñar una actividad productiva con una certificación oficial. En mi caso particular me hubiese resultado muy útil conocer que era absolutamente necesario la homologación del título de bachiller.
Gustavo Enrique Labrador- Es fundamental conocer, sobre todo, los tiempos de espera y la información precisa acerca de los requisitos y plazos que hay que cumplir. La falta de homologación de mis títulos desde mi país se convierte en una limitante que complica este proceso. Conozco a compañeros que están en el mismo camino de homologación, pero muchos ya están trabajando en áreas distintas a su profesión, y difícilmente los veo regresando a su campo original, ya que han creado un estado de confort y una forma de ganarse la vida que les resulta más fácil.
El tiempo de espera es tan extenso que, en muchos casos, termina siendo más conveniente realizar un curso, por muy básico que sea, para obtener un título en España. Se da la paradoja de que si no tienes un título homologado, parece que no sirves para nada. Terminas estudiando un curso pequeño que justifique que sabes algo relacionado con tu carrera, pero luego te exigen que ejecutes tu puesto de trabajo como el profesional que eres, pero te pagan como si solo tuvieras ese curso, lo que no refleja en absoluto tus conocimientos ni tu experiencia previa.
Luis Alberto Solar– El proceso de homologación de títulos está plagado de dificultades desde el primer momento; en mi país la obtención y legalización de los documentos requeridos tiene un largo período de espera que puede oscilar entre 1 y 2 años pues requiere de su paso y aprobación en instancias como universidades, centro de trabajo del interesado, dirección provincial de salud, ministerio de salud pública, ministerio de relaciones exteriores y desde enero de 2025 el ministerio de justicia, todo esto sin mencionar que debe hacerse a través de servicios de consultoría jurídica, lo cual implica un incremento en los costos. Posteriormente deben legalizarse y apostillarse en el Consulado General de España una vez obtenida una cita consular a través de la página web de la institución, que también es una tarea difícil.
Una vez entregada la documentación en España, de acuerdo a consulta con colegas que se encuentran ya homologados o en proceso, esto suele demorar entre 1 y 3 años aproximadamente.
La homologación de títulos para profesiones reguladas es imprescindible para colegiarse y poder ejercer como médico en España.
Por fortuna, toda la información necesaria está disponible tanto en mi país de origen como en España a través de la página web del Ministerio de Universidades.
“Reciclarse no es una elección, es una necesidad para sobrevivir en un sistema que no reconoce tu formación.” — Ángel Fernández
¿Qué estrategias habéis tenido que adoptar para mantenerse activos profesionalmente mientras esperan la validación de sus títulos? ¿Habéis encontrado alternativas en otros sectores o formaciones complementarias?
Ángel Fernández- En mi caso he sido afortunado de iniciar en el programa de la Lanzadera de Empleo de Torrelavega, ya que me ha permitido afrontar este proceso con un grupo extraordinario de hombres y mujeres en una dinámica de reencuentro personal, descubriendo nuevas facetas y otras que están ocultas pero que van saliendo a la luz con las diversas dinámicas que se desarrollan, pasando por la adecuación tecnológica, como es el caso de la IA, así como el desarrollo de una marca profesional con el uso de redes sociales y profesionales. He optado por realizar diversos cursos de formación, para mantener la mente activa y seguir creciendo como individuo.
Gustavo Enrique Labrador- Afortunadamente, he encontrado diversas alternativas para mantenerme activo profesionalmente mientras espero la validación de mis títulos. Soy una persona que se dedica a estar a la vanguardia de la tecnología; no me gusta quedarme atrás en las innovaciones que surgen. Me esfuerzo por estar informado sobre las últimas tendencias y en qué áreas puedo especializarme. Actualmente, me estoy enfocando en el tema de la IA generativa y cómo integrar en mi carrera profesional, adaptándome a las nuevas tendencias en análisis de datos y muestreo, así como en demoscopia, que es mi especialidad.
Tengo un gran interés en el marketing electoral y político, y vivo intensamente los procesos electorales, sintiendo que ahí es donde realmente me desempeño mejor. Siempre estoy tratando de realizar investigaciones propias y comparto información con compañeros de trabajo y colegas de Venezuela. Analizo datos y ofrezco mis opiniones, y de vez en cuando participo en entrevistas desde Venezuela, lo que me permite seguir conectado con mi campo.
Además, he estado recomendando y analizando trabajos para amigos que han participado en elecciones como activistas. Me mantengo activo en mi profesión por amor al arte, por así decirlo. Sin embargo, la larga espera por la homologación me lleva a explorar otras áreas laborales para ganarme la vida, lo que limita el tiempo que puedo dedicar a mi desarrollo profesional. No siempre tengo el tiempo que desearía para profundizar en mi área de conocimiento pero siempre busco el espacio
Luis Alberto Solar- Hasta el momento me encuentro en el proceso de búsqueda de alternativas, para lo cual cuento con la formación y asesoría de la Lanzadera de empleo de Torrelavega.
“Perder la práctica médica es como un músico que deja de tocar su instrumento.” — Luis Alberto Solar
Desde vuestra experiencia, ¿cómo perciben la apertura del mercado laboral español a profesionales extranjeros cualificados? ¿Habéis encontrado apoyo en instituciones o redes de contacto?
Ángel Fernández- Hasta ahora solo tengo ciertas referencias generales, entiendo cada vez más España abre sus puertas a profesionales cualificados para que puedan desarrollar sus carreras profesionales en el país, evidentemente existe el filtro de la homologación entre otros. Para mi uno de los grandes apoyos que he tenido ha sido desde la Agencia de Desarrollo Local de Torrelavega, y especialmente de su programa Lanzadera de Empleo, en el caso particular nuestra coach Begoña Iparraguirre juega un papel fundamental en la orientación y desarrollo del programa, sirviendo de enlace con otras instituciones y personas que permiten el crecimiento de esa red de contacto como preguntas, tu medio por ejemplo es una vitrina que estamos usando para darle visibilidad al programa y con ello a cada uno de los participantes, en resumidas cuentas hemos recibido un apoyo importante para seguir avanzando con la esperanza firme de alcanzar nuestros objetivos personales y profesionales.
Gustavo Enrique Labrador- Siendo sincero, siento que todavía hay mucha resistencia hacia el trabajador inmigrante en el mercado laboral español. Las reclutadoras y los profesionales de recursos humanos suelen preguntar primero si tienes el título homologado, y ahí se detiene la entrevista. Me niego a creer que un sello y una firma hacen la diferencia entre ser o no un profesional calificado que te permite ejercer tu profesión. Entiendo que esto puede ser un tema legal para justificar salarios dentro de la empresa, y no culpo a las reclutadoras, pero debería haber una apertura en las empresas para decir: «Necesito este profesional, podemos acelerar el proceso y buscar una manera expedita de verificar que esta persona tiene los conocimientos necesarios».
Contamos con la formación y las ganas de trabajar, pero la legislación actual no facilita este proceso, lo que limita nuestra posibilidad de ejercer en el país. Hablando específicamente de los venezolanos, quienes emigramos en busca de una mejor calidad de vida, llevamos con nosotros la marca del «buen venezolano». Este concepto se refiere a aquellos que hacen las cosas bien, incluso cuando nadie está mirando, y que siempre buscan dejar en alto a su país. Cada acción que realizamos está impregnada de ese deseo de representar a Venezuela de la mejor manera posible.
He encontrado mucho apoyo en instituciones, especialmente en la Cruz Roja y en las lanzaderas de empleo, como la que estoy realizando actualmente en Torrelavega. Esta experiencia ha sido genial en cuanto a inserción profesional y actualización. He descubierto una red de contactos muy valiosa, y recomiendo esta lanzadera a todos. Mi personalidad me permite relacionarme con muchas personas, pero aún enfrentamos el dilema de lidiar con un mercado laboral que a menudo no reconoce nuestras capacidades y que presenta barreras para acceder a los puestos que deseamos.
Luis Alberto Solar- Sin dudas hay apertura del mercado laboral español, por supuesto no es igual para todas las profesiones, en particular los profesionales de la salud son demandados, los pediatras son escasos y se requiere de medidas emergentes, pero sigue siendo un obstáculo la demora en el proceso de homologación.
En mi caso he encontrado apoyo en la lanzadera de empleo, aportándome herramientas como IA y uso de redes, para agilizar la búsqueda de un empleo relacionado con mis competencias y habilidades.
“Nos formamos, nos actualizamos, pero sin homologación no existimos profesionalmente.” — Ángel Fernández
A pesar de las dificultades, ¿qué expectativas tenéis respecto a vuestro futuro profesional en España? ¿Confiáis en que podréis ejercer vuestra especialidad a corto o mediano plazo?
Ángel Fernández- En mi caso me planteo ejercer mi carrera profesional a mediano plazo, sin embargo tengo visualizado hacer una formación media en un área afín a mi carrera profesional en este caso en la instalación y mantenimiento de paneles solares y en electricidad para mantenerme activo.
Gustavo Labrador- A lo largo de estos últimos tres años, he estado analizando y gestionando mis expectativas respecto a mi futuro profesional en España. El proceso de cambio de país y la migración, junto con la legalización de mi estatus, han sido un desafío. Este proceso migratorio ha hecho que mi forma de pensar se adapte, permitiéndome ver oportunidades donde antes no las veía. He comenzado a considerar cuánto dinero puedo ganar como profesional y en otras actividades, incluso como autónomo. A veces, descubro que puedo ejercer en otros campos o dedicarme a teletrabajos que me permiten ganar un poco más y tener la libertad de decidir cómo gestionar mi tiempo.
Estoy convencido de que España es un país donde se puede desarrollar plenamente como profesional, siempre y cuando se tengan todos los documentos en regla. Sin embargo, lamentablemente, quienes venimos de países como Venezuela tenemos que hacer frente a una serie de obstáculos. La dictadura y el gobierno nos ven como enemigos, y no toleran que huyamos de sus abusos. La dificultad para homologar nuestros títulos es un gran impedimento. Este tipo de situaciones alejan la posibilidad de ejercer nuestra profesión en España.
A medida que me enfrento a estas realidades, empiezo a explorar sectores donde hay oportunidades de ganar dinero, aunque a menudo me alejan de mi verdadera vocación. A pesar de ello, pero siempre queda en mí el deseo de ejercer mi profesión y contribuir con mis conocimientos. Actualmente, estoy en un proceso de formación a través de una lanzadera de empleo, que me está preparando para insertarme en el mercado laboral. Sin embargo, he decidido también dirigirme hacia un sector diferente, buscando ser mi propio estadístico y analista de datos, trabajando por mis propios sueños.
Si el proceso de homologación hubiera sido más sencillo en mi país y los tiempos en España fueran más cortos, quizás ahora estaría trabajando como profesor en una universidad o como consultor en alguna empresa de análisis de datos. Pero la realidad es otra, y como dijo Darwin, «no son los más fuertes ni los más inteligentes los que sobreviven, sino aquellos que mejor se adaptan al cambio». En el corto y mediano plazo, veo cada vez menos probable que pueda ejercer mi profesión como estadístico o analista de datos, a pesar de que soy muy bueno en lo que hago y puedo afirmar que era uno de los mejores en mi país.
“Adaptarse no es resignarse, es una forma de resistencia.” — Gustavo Labrador







