Casa El Macho lleva más de 70 años endulzando la vida de los que los conocen y exportando sabor cántabro con honestidad y oficio. Desde Selaya, esta empresa familiar ha mantenido intacto su compromiso con la calidad, elaborando sobaos y quesadas con receta tradicional, sin atajos. En esta entrevista, Fernando Fernández, copropietario del negocio, reflexiona sobre cómo ha evolucionado la empresa con los tiempos, la importancia de mantenerse fieles a su manera de hacer las cosas y el papel de los sellos como Sabe a Norte en un mercado cada vez más competitivo.
P- ¿Cómo ha evolucionado la empresa desde aquellos primeros días hasta convertirse en un referente?
R- La empresa ha evolucionado como lo ha hecho la sociedad. Los Valles Pasiegos, que antes eran una comunidad mucho más aislada, ahora están completamente abiertos, con buenas comunicaciones y muy vinculados al turismo. La sociedad ha cambiado y nosotros hemos cambiado con ella.
P- Mantenéis la elaboración artesanal con materias primas de calidad. ¿Qué significa para vosotros seguir fieles a esa forma de trabajar en un mercado cada vez más competitivo?
R- Significa hacer las cosas como sabemos que se deben hacer, aunque eso implique renunciar a un mercado más amplio. Al final, si quieres comercializar el sobao muy lejos, tienes que adulterarlo. Y entonces ya estarías vendiendo otra cosa. Nosotros no queremos eso. No tenemos ninguna pretensión de ser los más ricos del cementerio.
P- Distribuís vuestros productos tanto en tienda física como a través de pedidos online. ¿Cómo gestionáis ese equilibrio entre lo tradicional y lo digital?
R- La sociedad es la que marca el ritmo. Antes no teníamos tienda online y ahora sí, y eso nos permite llegar a cualquier punto de España. Por un precio muy razonable puedes recibir un pedido al día siguiente. Es una forma de venta diferente, que complementa a la tienda física y amplía mucho el mercado.
P- ¿Vuestros clientes online están en Cantabria o fuera?
R- Principalmente fuera. En Cantabria ya tenemos una red de distribución bastante sólida. Salvo algún producto especial, como los sobaos de arándanos, la venta online es casi totalmente para otras comunidades.
P- Vuestros productos están amparados por el sello de calidad Sabe a Norte. ¿Qué aporta formar parte de esta marca a una empresa como la vuestra?
R- Tienes que estar ahí. Si sabes que existe un sello que certifica calidad, formar parte de él es casi una obligación. Es algo que suma y que ayuda a reforzar la confianza del consumidor. No hay mucho más que decir: hay que estar.







