¿Puede una empresa contratar talento extranjero con agilidad y garantías legales? ¿Qué cambia con el nuevo Reglamento de Extranjería? Para responder a estas preguntas, Cruz Roja Cantabria ha reunido ayer en el Centro de Iniciativas Empresariales de Santander a expertos legales, gestores administrativos y entidades del tercer sector en la jornada “Contratación de personas extranjeras: normativa y oportunidades para empresas”.
El nuevo Reglamento (Real Decreto 1155/2024) ha traído consigo una batería de novedades que apuntan a un entorno más favorable para empresas y trabajadores migrantes: se reducen los tiempos de tramitación, se permite trabajar con permiso desde el inicio del arraigo formativo y los estudiantes extranjeros podrán trabajar hasta 30 horas semanales. También se flexibiliza la contratación en origen y se amplía el catálogo de ocupaciones de difícil cobertura.
Pero no todo es tan simple. Tal y como se expuso durante el encuentro, la aplicación práctica de la norma sigue presentando retos para las empresas, especialmente cuando se trata de solicitantes de asilo o personas en proceso de regularización.
El papel de Cruz Roja como puente entre empresa y talento migrante
Borja Revuelta Mier, responsable del programa Reto Social Empresarial Plus de Cruz Roja Cantabria, destacó el papel de la organización como facilitador de alianzas. “Trabajamos con una red de empresas fidelizadas, ofreciendo apoyo que va desde la gestión de ofertas de empleo hasta prácticas, donaciones para formación o talleres en empresas”, explicó. Añadió que los sectores con más inserción para la población extranjera son los cuidados, el comercio, la hostelería y la construcción.
Breto: “Con cualquier contrato puedes obtener la residencia”
Desde el área jurídica de Cruz Roja, Alejandro Breto valoró como un gran avance el que, con el nuevo reglamento, “con cualquier contrato de trabajo se pueda obtener la residencia”. También resaltó el arraigo formativo como un canal efectivo para acceder al permiso laboral. No obstante, advirtió que el reglamento penaliza indirectamente a los solicitantes de asilo: “En caso de denegación, no se les reconocen ni las cotizaciones ni el tiempo de estancia”, señaló. Otro cuello de botella: el requisito de que las empresas acrediten solvencia económica para contratar, lo que puede ralentizar los procesos y hacer que se pierdan permisos ya concedidos.
Gestores: la contratación legal no es automática
Eduardo Bra, del Colegio de Gestores Administrativos de Cantabria, recalcó que el proceso de contratación de personas extranjeras varía mucho según el caso, y que muchos errores habituales se deben a falta de asesoramiento previo. “Una oferta de empleo no sirve si no está respaldada por los permisos necesarios, y los tiempos son clave. Muchas veces actuamos cuando el problema ya está encima”, comentó. En su intervención también diferenció entre quienes pueden regularizar su situación con el nuevo reglamento y quienes siguen quedando al margen, como algunos solicitantes de protección internacional.
La denuncia del tercer sector: inseguridad jurídica y barreras invisibles
Desde Movimiento por la Paz, Rafael Arriola puso el foco en la inseguridad jurídica que viven los solicitantes de asilo. “Una persona con solicitud en trámite no puede trabajar, y si se la deniegan, tiene que empezar de cero para conseguir un permiso. Mientras tanto, empresas que necesitan personal tienen que esperar meses”, lamentó. También pidió que se permita trabajar mientras se resuelve el permiso, y denunció prácticas de extranjería que exigen requisitos fuera de la ley. La barrera idiomática, especialmente entre personas subsaharianas, también fue subrayada como un obstáculo real a la inserción.
Pilar Bezanilla, de 14kilómetros, destacó el impacto positivo del nuevo reglamento en su día a día: “Ya no será necesario que una persona inmigrante termine toda su formación para poder ser contratada”, celebró. También remarcó que hasta ahora muchas personas en situación irregular no podían acceder a cursos financiados por el SEPE, lo que limitaba sus opciones incluso si contaban con experiencia y ganas de trabajar.
Un compromiso empresarial más allá del cumplimiento legal
Con esta jornada, Cruz Roja refuerza su papel como aliado estratégico del tejido empresarial, ayudando a entender la complejidad normativa y facilitando contrataciones ajustadas a la ley. El programa Reto Social Empresarial + Plus conecta a empresas comprometidas con personas en situación de vulnerabilidad, generando oportunidades reales y apostando por una contratación más inclusiva, sostenible y justa.







