El «talento sénior» es ya casi el único talento disponible en Cantabria. El envejecimiento alcanza el récord de 187,4% y se se contabilizan 187 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16. El dato supone un crecimiento de 8,9 puntos con respecto a 2023 (178,5%) y es el mayor crecimiento registrado en toda la serie histórica en la Comunidad.
El índice de envejecimiento en Cantabria es superior al nacional (142,3%). Este récord de envejecimiento sin precedentes posiciona al talento sénior como fuerza laboral esencial para la competitividad de las empresas en la Comunidad y deja la discriminación por edad como un absoluto contrasentido. Así lo ponen de manifiesto los datos del informe de la Fundación Adecco que señalan lo que muchas empresas de sectores como transporte o construcción ya conocen: cada vez hay menos jóvenes en edad de incorporarse al mercado laboral, mientras que la población activa envejece y se reduce progresivamente, complicándose el relevo generacional.
El problema no es de una Comunidad sino de todo un país. En el año 2024 las cifras de envejecimiento en España han experimentado el mayor crecimiento de toda la serie histórica, de 5 puntos porcentuales. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, el pasado año se registró un nuevo máximo histórico, del 142,3% o, lo que es lo mismo, ya se contabilizan 142 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16 (en 2023 la cifra alcanzó el 137,3%).
El Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco pone de manifiesto así la importancia de cuidar el talento sénior para garantizar la sostenibilidad del mercado laboral.
Cantabria es una región envejecida desde 1995, año en el que su índice de envejecimiento superó el 100%. Desde entonces, este porcentaje no ha dejado de crecer y hace una década alcanzó el 137,7%, habiendo crecido 50 puntos porcentuales en solo 10 años. (187,4%).
El envejecimiento imparable es fruto de la confluencia de dos factores: una tasa de natalidad en mínimos históricos y una esperanza de vida que tiende al alza. En 2023, el número de nacimientos en España anotó la menor cifra de toda la serie histórica (320.656), mientras que, por el contrario, la esperanza de vida alcanzó una cifra récord de 83,2 años.
Por comunidades autónomas, vuelve a liderar el ranking de envejecimiento Asturias, con un índice del 257,2% (257 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16), seguida de Galicia (224,3%) y Castilla y León (223,8%). Estas tres comunidades ya presentan más del doble de población mayor 64 años que menor de 16 años. Justo detrás se sitúa Cantabria, que no alcanza el 200%, pero se sitúa ya a 45 puntos porcentuales respecto a la cifra de España (142,3%)
En el otro extremo, Ceuta (69%), Melilla (56%) y Murcia (98%) son las únicas regiones que resisten con índices aún por debajo de 100%, registrando -todavía- una mayor proporción de jóvenes.
Este récord de envejecimiento sin precedentes refleja la consolidación de un cambio estructural que posiciona al talento sénior como fuerza laboral esencial para la competitividad de las empresas y del país, siendo su discriminación un absoluto contrasentido. Es el momento de poner el foco en las habilidades habitualmente presentes en “los sénior”, como la experiencia, la madurez o el pensamiento crítico, repensando los procesos de selección para eliminar definitivamente los sesgos que dificultan la contratación de los profesionales más veteranos. No hablamos de un reto futuro, sino de una urgencia presente».
En este sentido, el informe destaca la importancia de impulsar iniciativas de reskilling y upskilling en el ámbito empresarial, asegurando que «las compañías puedan maximizar el potencial de su talento más experimentado, ya sea facilitando su reubicación en otras áreas estratégicas o impulsando su crecimiento dentro de su rol actual. De este modo, se evita la pérdida prematura de profesionales con un alto valor añadido y se refuerza la competitividad del negocio».







