Influyentes Cantabria

Jesús Tortosa: Colaboración público privada en la reconstrucción económica y social

Jesús Tortosa del Valle es Director General de la Cámara de Comercio de Cantabria. La organización que gestiona acaba de ser elegida única Oficina Acelera PYME en la Comunidad y él es Acumen Fellow, lo que significa ser uno de los líderes españoles comprometidos en la construcción de un mundo más inclusivo, sostenible y justo. Todo ello, le permite una visión estratégica privilegiada del futuro empresarial al que la empresa española aspira. Un futuro en el que las Cámaras van a tener un papel relevante tal y como hoy explica en Influyentes.

En los próximos meses, a través de la hoja de ruta marcada por Europa, vamos a ser conscientes del importante papel que tanto la Administración española como el tejido empresarial, van a desempeñar en el futuro inmediato de nuestro país.

La pandemia ha dejado al descubierto las profundas brechas que tanto la Administración como el empresariado tenía y de la misma forma ha acelerado reconversiones en ambos niveles sin precedentes, como la digitalización o la toma de decisiones en las que lo importante se antepone a lo urgente.

Suele comentarse, que en tiempos de guerra es donde se generan los verdaderos avances, fruto de la necesidad de progreso que se requiere para la supervivencia. En el último año hemos sido testigos de avances sociales sin precedentes en la colaboración público privada de aquellas instituciones, organismos y empresas que se habían preparado para ello, así, como también hemos descubierto la cara más amarga política y económica de quien más ineficiente ha sido.

Por primera vez en mucho tiempo, se aúna el interés general de la sociedad con el público y privado, situando el progreso y el avance de nuestro país en el centro, como principal hoja de ruta, reduciendo egos y protagonismos y dándonos la mano para afrontar un futuro común.

La sociedad, juega un papel sin igual en este esquema, situándose por primera vez a la vanguardia a través del modelo de consumo y es la sociedad quien dirige el rumbo: reconvierte a las empresas para que su propósito lo agreguen al bien común, respeta sin límites las restrictivas normas establecidas con una resiliencia sin precedentes, agradece el buen hacer de aquellos funcionarios y empresarios que trabajan para este bienestar, supervivencia y crecimiento común y una vez más la sociedad, ha brindado una imagen de solidaridad a la altura de un país como el nuestro.

Existe una preocupación común tanto en el ámbito público como en el privado, estar a la altura de las circunstancias. En los próximos meses se va a requerir la mejor versión de una Administración que necesita formarse y agilizarse, y de unas empresas que necesitarán una colaboración y hermanamiento como pocas veces hemos visto.

Los fondos de recuperación, van a necesitar una gestión que requiera el mismo ritmo de eficiencia que de corresponsabilidad. La Administración, debe ya, establecer mecanismos flexibles a los que no acostumbra, que de la misma forma no reduzcan la garantía de una correcta inversión y medición del impacto. La empresa, debe ya, establecer cauces y herramientas para asumir una gestión que conllevará una fuerte colaboración multistakeholder.

Las Cámaras de Comercio llevan ofreciendo un papel ejemplificador de colaboración público privada desde el inicio de su trayectoria hace 135 años. Con un modelo híbrido de gestión a través de empresarios vocacionales que representan los diferentes sectores económicos del territorio y dependiente de la Administración como organismo tutelante, las Cámaras cumplen su función de corporación de derecho público, herramienta colaborativa de la Administración, para velar por los intereses generales del comercio, la industria, los servicios y la navegación.

Durante esta pandemia, las Cámaras se han situado como organismos de especial relevancia en la gestión de los fondos públicos, con la agilidad y flexibilidad que necesitaban las empresas para poder responder a este propósito común de impulso económico y social. El desarrollo de programas vinculados al comercio y consumo local, la transformación digital, la internacionalización de las empresas, la sostenibilidad y la responsabilidad social, la formación empresarial, el comercio electrónico, la formación profesional o la gestión eficiente de fondos europeos en programas de índole social y económica sin mácula, han dejado relucir en la figura de las Cámaras de Comercio, como la colaboración público privada puede ser rentable, eficiente, ágil, flexible, social y colaborativa.

El gran reinicio, cuyo eslogan abanderaba el último encuentro en enero, el Foro Económico Mundial en Davos, no es sino la transformación y adaptación necesaria de nuestras empresas y administraciones a saber responder más y mejores las llamadas a los retos que la sociedad y nuestro planeta plantean, fruto de una reconversión de nuestros modelos económicos y productivos hacia un mejor entendimiento y comprensión de bienestar y avance social y económico. En unos meses, vamos a necesitar nuestra mejor predisposición y colaboración para afrontar este reto.

 

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