Influyentes Cantabria

El Derecho a Reparar y la empresa cántabra que se adelantó a Europa

Ese dispositivo en el que en este momento estás leyendo Influyentes (gracias por hacerlo), será en 365 días parte de los siete kilos de chatarra electrónica que habrás generado este año. Y es que esta es la media de e-basura que cada habitante del planeta genera  por el concepto usar y tirar. La digitalización es genial, pero contamina.

El Eurobarómetro, termómetro que desde 1973 mide la opinión de los europeos sobre distintas cuestiones, ha hablado sobre el tema: un 77% de los ciudadanos de la UE preferiría reparar sus dispositivos electrónicos si fuera posible en lugar de sustituirlos. El 79% opina que es hora de obligar al fabricante a facilitar la sustitución de piezas y el arreglo de los dispositivos digitales.

La Unión Europea trabaja ya en una regulación para que sus ciudadanos sumen uno más a sus derechos: el derecho a reparar.

El objetivo es acabar con la obsolescencia programada y ya se estudia incluso la implantación en el sector de la electrónica de medidas similares al “semáforo nutricional” que señalará los dispositivos con mayor índice de reparabilidad o del “cargador único”, válido para todos los dispositivos.

Una necesidad clara, una rotunda corriente de opinión entre los consumidores y una nueva regulación europea suelen producir cuando se suman un resultado en forma de nicho de negocio. Y todo parece apuntar que en este caso el negocio de las reparaciones de dispositivos electrónicos pudiera estar a punto de empezar a ser un mercado en el que poner la vista.

De origen cántabro con tiendas físicas en Santander y Valencia y una fuerte apuesta por el comercio electrónico, la empresa Macníacos creada por Rafael Cobo Dasgoas y Guillermo Vargas Risoto, se adelantó al Derecho a Reparar de la UE y sabe lo que es triunfar vendiendo productos de exposición y reacondicionados de Apple, un mercado que aguantó la caída que otras marcas experimentaron el año pasado por efecto de la COVID.

En España ya existen, y triunfan, negocios como Myfixpert  que ofrece un servicio integral para el cuidado y reparación de dispositivos y cuya probada eficacia a la hora de volver a la vida teléfonos, pc o tablets ha llevado a su fundador Alejandro Costa a pasar de su tienda de informática en Sevilla a ser uno de los asesores de la Fundación COTEC para la Innovación en materia de economía circular.

La preocupación por la e-basura y la brecha digital ha llevado a CEOE España a poner en marcha una iniciativa de recuperación de dispositivos electrónicos que a través de la recogida de ordenadores y tabletas,  permita dar una segunda vida a los dispositivos electrónicos, con el fin de donarlos a personas con dificultades de acceso a la tecnología (niños, jóvenes, personas mayores, y colectivos con especiales dificultades). Si tu empresa quiere sumarse, y es una buena forma de RSC, mira aqui.

El derecho a la reparación/recuperación se abre camino. Plataformas colaborativas ofrecen guías prácticas. Un ejemplo es como ifixit que defiende que “si no puedes repararlo no es tuyo” en un Manifiesto en el que señalan que “reparación es libertad”.

Por ahora lo que parece claro es que, reparación es, o será en breve, negocio.

 

 

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