Influyentes Cantabria

Empresas con propósito. Aritz Gartzia Segurola. CEO de EKOMODO

Siempre he creído que el emprendimiento social es la mejor forma de cambiar el mundo. Y que las empresas (y personas) que no son parte de la solución, son parte del problema.

Estudié el Grado de Liderazgo, Emprendimiento e Innovación de la Universidad de Mondragón para conocer cómo funcionan las organizaciones y, sobre todo, para aprender a crear y liderar empresas que tengan un IMPACTO POSITIVO en el entorno. Empresas que entiendan la SOSTENIBILIDAD en su máxima expresión: desde el plano social, medioambiental y económico.

En el último año de carrera, me incorporé al Grupo EkoREC (Andoáin – Guipúzcoa) para sacar adelante un proyecto que acababa de nacer y que consistía en cerrar aún más el ciclo de los materiales y los residuos: debíamos convertir residuos en recursos, plástico PET reciclado en accesorios de diseño.

El reto no era sencillo. Pero lo conseguimos, vaya que sí.

En octubre de 2019, 8 meses después de incorporarme al equipo, constituimos una Spin-off para después fundar una nueva empresa en la que poder desarrollar el proyecto con el que empezó todo. Fundamos EKOMODO.

Ekomodo, un estilo de vida

EKOMODO, más que una marca, es una filosofía: un estilo de vida. Nuestros productos, aunque sean bonitos y útiles, en realidad son un vehículo para transmitir 3 mensajes claros: que los residuos son recursos, que los productos reciclados pueden ser mejores y más bonitos que los que no lo son; y que cada uno de nosotros tenemos un gran poder para, en nuestro día a día, generar impactos positivos en nuestro entorno.

En definitiva, queremos representar la idea de que cada uno de nosotros, a través de pequeños gestos, podemos crear un mundo mejor.

Nuestra mejor aliada para esta función no es otra que la economía circular: un modelo económico que aúna el crecimiento con el desarrollo sostenible y una herramienta para mejorar lo que hacemos hoy y la manera en que lo hacemos, pero de una manera más eficiente y más responsable para con la sociedad y el medio ambiente.. En el momento de emergencia climática en el que nos encontramos, la economía circular es nuestra única alternativa si queremos asegurar el futuro de nuestro planeta.

La diferencia entre la economía lineal y la economía circular es muy simple: la economía lineal es lo que hemos estado haciendo hasta ahora (basada en extraer, producir, usar y tirar, es decir, que todo lo que se fabrica se usa y se tira). La economía circular, en cambio, viene a crear un círculo en todos los productos y servicios, es decir, cada producto y cada servicio que se diseñan se piensa para ser reutilizado, reparado o reciclado; y que así, todo se aproveche, se genere el mínimo residuo posible, y todo se acabe reciclando.

La implantación de prácticas de economía circular no sólo contribuye a frenar el deterioro del planeta sino que puede crear nuevo empleo de calidad, así como iniciativas y oportunidades empresariales. Es por eso que, más allá de ofrecer beneficios ambientales, es una gran oportunidad para mejorar la competitividad de las empresas.

Ha llegado la hora de que la ecología y la economía sean reconocidas como las dos caras de la misma moneda. La moneda de la prosperidad.

Y por todo esto, las empresas del futuro serán sostenibles (económica, social y medioambientalmente)… o no serán.

La sostenibilidad, una oportunidad

Puede que para muchas organizaciones esto sea una mala noticia. Sin embargo, la realidad es que la sostenibilidad es una gran fuente de oportunidades para las empresas; lo cual es bastante sencillo de entender gracias a 4 claves fundamentales:

1.- Innovación en tecnología y nuevos modelos de negocio.
La sostenibilidad trae consigo todo un espectro innovador (nuevas tecnologías y aplicaciones en economía circular, ecodiseño y huella de carbono…) que representa una oportunidad para emprender en campos muy poco explorados.

2.- Diferenciación.
Es evidente que una propuesta de valor sostenible es algo que los consumidores y clientes valoran cada vez más. Sin embargo, ahora todo el mundo aparenta ser sostenible… y cuando todo el mundo es sostenible, podría decirse que nadie destaca por serlo.

3.- Colaboración.
La sostenibilidad nos permite sumar fuerzas con otros agentes (otras PYMES, por ejemplo) para crecer o innovar juntos… e incluso se nos da un apoyo y una visibilidad especial desde las administraciones locales, como es el caso del Dpto. de Medio Ambiente de la Diputación.

4.- Cultura de empresa.
Cada vez más, las personas queremos formar parte de proyectos que sean más grandes que nosotros mismos y contribuyan a mejorar las cosas. Es por ello que tener un propósito de empresa vinculado a crear un mundo mejor nos permite a las PYMES “competir” con las grandes empresas a la hora de atraer y fidelizar talento.

La conclusión es clara: apostar por crear un mundo mejor ofrece multitud de ventajas competitivas para las empresas, y a su vez, crea un impacto positivo para la sociedad.

Así, este marco privilegiado para las organizaciones y amantes de la innovación también conlleva una responsabilidad: la responsabilidad de mejorar las empresas para poder mejorar el mundo.

 

 

 

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