España ocupa las posiciones de cola en Europa en cuanto a inclusión del talento femenino en el mercado laboral rural: es el quinto país con la tasa de actividad rural femenina más baja (73,0%); el tercero con la tasa de empleo rural femenino más reducida (64,0%); y el segundo con mayor tasa de paro femenino rural (12,9%). Estos datos, de ClosinGap, elaborado por CaixaBank, señalan que la precariedad laboral de la mujer se acentúa en el medio rural: la tasa de temporalidad es del 60,9% (frente al 52,0% de los hombres rurales) y la tasa de parcialidad se sitúa en el 13,9% (frente al 5,3% de los hombres rurales). Es por todo esto por lo que recibir una subvención de más de 100.000 euros para poner en marcha planes específicos para mejorar la capacitación de las mujeres de las áreas rurales y urbanas cobra más importancia que nunca.
En su último consejo de Gobierno el Gobierno de Cantabria aprobó la concesión de una subvención de más de 100.000 euros a la Cámara de Comercio de Torrelavega para el desarrollo del ‘Programa de apoyo a mujeres en los ámbitos rural y urbano’, enmarcado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y financiado por los fondos Next Generation EU a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia regulado por el Parlamento Europeo.
El ‘Programa de apoyo a mujeres en los ámbitos rural y urbano’ tiene como objetivo poner en marcha planes específicos para mejorar la capacitación de las mujeres de las áreas rurales y urbanas, persiguiendo la sensibilización para incrementar su participación en la actividad económica de su zona, lo que conlleva ofrecer oportunidades de formación, orientación laboral, así como el asesoramiento en estos ámbitos: digital, tecnológico, emprendimiento y economía social que se ligue a los productos locales (dimensión local y verde), aprovechamiento forestal, pesquero y agrario, actividades comerciales online, y apoyo a la dependencia.
Podrán participar en el proyecto, que se desarrollará en el Edificio Caligrama de Torrelavega a partir de noviembre de 2022 un total de 42 mujeres desempleadas, inscritas como demandantes de empleo en el Servicio Cántabro de Empleo, residentes, preferentemente, en municipios de menos de 5.000 habitantes, con necesidades de cualificación o recualificación formativa o profesional para la mejora de su empleabilidad.
El presidente de la Cámara, Carlos Augusto Carrasco, ha mostrado “la enorme satisfacción que supone para nuestro organismo poder llevar a cabo este proyecto de apoyo al impulso laboral de la mujer, tanto en el ámbito rural como en el urbano, que se suma a otros programas de impulso del empleo y de la productividad como la Oficina Acelera Pyme Rural o el Espacio Emprendedor. 42 mujeres podrán aprovechar la oferta de este plan de cualificación que, además, está remunerado con 400€ que se entregarán en dos pagos de 200€ en el transcurso de las acciones formativas y otros 200€ al finalizarla.
El Programa implica un itinerario personal e integrado de orientación, asesoramiento y acciones de formación ajustado al perfil de empleabilidad de las mujeres participantes. La formación impartida estará relacionada con puestos de trabajo con buenas perspectivas empresariales en el territorio, derivados de las necesidades del mercado laboral rural y urbano en el que se desarrolla el Programa, y tiene por objeto la adquisición de una cualificación que aumente la empleabilidad de las participantes y sus posibilidades de acceso a un trabajo digno, y que, al mismo tiempo, refuerce el desarrollo productivo de las zonas rurales, luche contra la brecha de género y mejore la permanencia de las mujeres en el territorio.
En el ámbito urbano, el programa busca la “regeneración” para atender las demandas de una población que reclama que esta vida sea de calidad; particularmente, atender a la economía verde, azul y circular, y la movilidad urbana entre otros.
De la misma forma, con el objetivo de “revitalizar” las zonas rurales para abordar el reto demográfico y la recuperación de la calidad de vida y de trabajo de las personas, se impulsan actuaciones de promoción de la empleabilidad de las mujeres en zonas rurales, mejorando su perspectiva profesional y acortando la brecha género que soporta el mundo rural, jugando un papel esencial en la revitalización de los pequeños municipios y áreas rurales, fomentando la fijación del talento de las mujeres a través de su capacitación, y la creación de oportunidades, así como abriendo nuevas perspectivas y contribuyendo al desarrollo económico y social en estos territorios.







