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Simplr, el marketplace de las suscripciones

Millenials y la Generación Z optan por no comprar, por ejemplo, coches o viviendas, ya que prefieren invertir su dinero en experiencias como viajar. Ya no se apuesta por las propiedades, ahora se hace por las rentas. La economía del uso o as-a-service viene para quedarse y la adaptación al modelo puede ser la clave para que algunos servicios se renueven y adapten a lo que quieren los nuevos consumidores. Hoy te hablamos de dos casos: Simplr y Decathlon.

Empezó trabajando para Banco Sabadell en Barcelona y tras pasar por Google en California, y otras importantes empresas, Ángel Bou, CEO de Simplr, puso en marcha en julio del año pasado esta start up que ahora participa en el programa Lanzadera del presidente de Mercadona, Juan Roig. A Ángel le acompaña como cofundador de este proyecto Daniel Romy, ingeniero con una larga trayectoria a sus espaldas.

Lo que propone Simplr es la posibilidad de que en una sola plataforma el cliente pueda contratar y gestionar todos los servicios que necesite, desde los más básicos de luz o agua hasta equipos electrónicos, muebles, coches o, incluso, Netflix. A través de un sistema de pago por uso o as-a-service, el cliente puede disfrutar de todos esos servicios durante los meses que quiera sin necesidad de comprarlos, abonando una cuota mensual que será más alta cuantos menos meses se contrate el servicio.

Además de los servicios mencionados anteriormente, se pueden gestionar otros de lavandería, gimnasio, educativos y hasta la donación mensual a ONGs. La misión de esta empresa es facilitar y mejorar la calidad de vida de personas y empresas, facilitando el acceso y gestión de los productos y servicios necesarios en la vida diaria y aumentando las posibilidades de acceder a algunos a los que antes no todo el mundo podía.

Además, Simplr contribuye a una economía más sostenible y responsable, ya que se reutilizan sus productos y se generan menos residuos porque no se acumulan bienes que ya no se usan, ni se fabrican tantos. También ofrecen servicios que tengan formato de reuso. El consumidor se beneficia de este modelo porque puede acceder a productos que antes no podía y el fabricante porque puede explotar sus activos más tiempo y ganar más dinero.

Para el futuro, están trabajando en la transformación industrial, incluyendo en su catálogo productos que hasta ahora no existían con este formato flexible y sostenible, y en la expansión internacional. Actualmente operan en España y Estados Unidos a través de su página web y de su aplicación móvil.

Decathlon también se suma a la tendencia

También el gigante de los deportes, Decathlon, ha anunciado recientemente que próximamente pondrá a disposición de sus clientes un servicio de alquiler de prendas y material deportivo en función de la temporalidad de los mismos, apostando también por una economía más sostenible y, como Simplr, por la de uso.

El objetivo de Decathlon es seguir creciendo, pero de una forma regenerativa, responsable y sostenible, dando la posibilidad a sus clientes de alquilar los artículos necesarios, por horas o por días, para practicar deportes como kayak o paddle surf este verano. En la fase inicial del proyecto también permitirá a los amantes del ciclismo alquilar por suscripción, con un mínimo de tres meses, la equipación necesaria para poner en práctica dicho deporte.

Esto es la confirmación de la tendencia que se viene observando desde hace tiempo en las generaciones más jóvenes, Millenials y la Generación Z, que optan por no comprar, por ejemplo, coches o viviendas, ya que prefieren invertir su dinero en experiencias como viajar. Ya no se apuesta por las propiedades, ahora se hace por las rentas.

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