Influyentes Cantabria

Paula Brea Ibáñez de Gauna, una mujer al frente de la Podología cántabra

Paula Brea es la Presidenta del Colegio Oficial de Podólogos de Cantabria, una organización que agrupa al más de medio centenar de podólogos que ejercen esta profesión en la región. Integrar a los profesionales plenamente en la sanidad es uno de los objetivos pendientes. Parte del camino está hecho. Cantabria ha sido la primera Comunidad Autónoma en contar con podólogos en la Sanidad Pública, tanto en Valdecilla como en un centro de salud. Hoy, reflexiona sobre el Estado de la Profesión en Influyentes.

La profesión de podólogo nació, como tal, en 1959 y desde 1988 es una profesión con carrera universitaria independiente que se imparte en una docena de Universidades españolas (primero como Diplomatura y, tras Bolonia, como Grado). Desde 1998 existe un Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos, que agrupa a los colegios profesionales donde estamos colegiados todos los podólogos que hoy ejercemos en España. Hoy la profesión se ha desarrollado de tal modo, que la podología española es un referente en Europa y en el mundo. Desde los Colegios de Podólogos velamos por la seguridad de los pacientes y luchamos contra el intrusismo, muy presente en torno a los problemas de los pies.

Los podólogos (7.800 en toda España) somos profesionales sanitarios tal como reconoce al Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, considerados esenciales por el Gobierno desde la declaración del primer estado de alarma. Es decir, somos necesarios. Los podólogos tenemos la misma titulación universitaria superior que otros profesionales sanitarios con los que compartimos centros universitarios. Y ejercemos la profesión sin derivación de otros profesionales. Es decir, con plena capacidad diagnóstica, de tratamiento (incluso quirúrgico) y de prescripción de fármacos (competencia reservada a profesionales de la Medicina, la Odontología y la Podología).

Indiscutiblemente que la gran asignatura pendiente de la podología es su inclusión en el Sistema Nacional de Salud. No sólo por lo que significaría en el campo laboral, en cuanto a salida de profesionales, sino por la importancia y necesidad del podólogo dentro de la asistencia multidisciplinar en el Sistema Nacional de Salud.

Desde las distintas organizaciones profesionales y los Colegios de Podólogos se está luchando por integrar a la Podología dentro del catálogo de profesiones de la Sanidad Pública. Y se debe incluir la podología, porque creemos en la atención integral de la salud, no sólo como una imposición constitucional sino que además supondría una inversión que a medio y largo plazo rebajaría los costes sanitarios y mejoraría la calidad de vida de los ciudadanos.

En este sentido, Cantabria ha sido pionera siendo la primera Comunidad Autónoma en contar con podólogos en la Sanidad Pública, tanto en Valdecilla como en un centro de salud. Y posteriormente, extendiéndose a otros hospitales públicos del territorio español. Aunque queda mucho por hacer, también en Cantabria, el objetivo es que los podólogos estén completamente integrados en la sanidad pública. Así, por ejemplo, en los servicios de Pediatría (para detectar de manera rápida y precoz patologías que en la edad infantil se pueden corregir y evitar que lleguen a la edad adulta o paliar en mayor o menor grado un peor pronóstico), en Endocrinología (para el tratamiento, seguimiento y evolución de pacientes diabéticos o con pie diabético) , en Cirugía Podológica, en ocasiones en equipos multidisciplinares, junto a cirujanos de otras especialidades, Dermatología…

 

El último año ha sido de puesta a disposición permanente con la Administración sanitaria y a la vez de reivindicación de los derechos del colectivo, de trabajo coordinado con otros profesionales sanitarios, de atención a nuestros pacientes en la medida que la pandemia, las escaladas, las desescaladas, las olas y los estados de alarma nos lo han permitido. En resumen, un año de “resiliencia podológica”. Y, mientras tanto, hemos seguido trabajando en nuestras estrategias de futuro: manteniendo nuestra reivindicación de formar parte, de forma plena, de la Sanidad Pública, no por corporativismo, sino como un derecho de la ciudadanía y un refuerzo a un Sistema Nacional de Salud que la pandemia ha demostrado que debe poner a las personas en el centro. Dónde el Podólogo debería estar integrado en Hospitales y en Centros de Salud de Atención Primaria, formando parte de un equipo multidisciplinar.

Además, seguimos luchando contra el intrusismo, más acentuado en tiempos de pandemia, ya que es río revuelto para pescadores intrusos, frente a nosotros: personas preparadas, expertas, fiables y confiables, actualizadas e innovadoras.

Y por último, hemos seguido manteniéndonos al día en todos los avances de nuestra profesión, siendo un año en el que las circunstancias nos han obligado a reinventarnos y aprovechar este encierro,  apostando por la formación virtual, desde el convencimiento de que debemos estar al día, ya que la formación continuada es algo muy necesario en cualquier profesión sanitaria. Por lo nos hemos adaptado a los nuevos tiempos y nos hemos atrevido con los formatos online.

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