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Max-AI™, el robot que a partir de redes neuronales diferencia los objetos y toma decisiones de reciclado selectivo

La empresa española Sadako Technologies  ha generado la Inteligencia Artificial que permite al robot Max-AI identificar objetos muy complejos en la corriente de residuos y actúa como los ojos y el cerebro del Max-AI™ Autonomous QC. Para ello, colabora desde 2016 con Bulk Handling Systems, cuyos algoritmos son los ojos de Max-AI. La primera unidad de Max-AI™ Autonomous QC está en funcionamiento desde abril de 2017 en una planta de tratamiento de residuos en Sun Valley (California), y su lanzamiento ha tenido un gran impacto en el sector. Max-AI™ representa un game changer que contribuye a una operación de la planta más automatizada, segura y rentable. Muchos de los principales operadores de la industria ya lo están adoptando, como por ejemplo, Veolia, con varias unidades en diversas plantas de Francia.

La Inteligencia Artificial de Sadako que hay dentro de Max puede reconocer una “increíble” variedad de artículos / categorías, prácticamente como un ojo humano, explica Belén Garnica, co-fundadora y Directora Financiera. “Sólo tenemos que entrenarlo adecuadamente”.

Comparado con otras tecnologías de detección como sensores NIR, no sólo es considerablemente más económico, sino que también es capaz de diferenciar objetos del mismo material, por ejemplo, por uso, forma, etc. Un ejemplo típico es la capacidad de distinguir las bandejas de PET de las botellas de ese mismo material.

A la pregunta ¿qué puede y qué no puede distinguir esta tecnología?, su respuesta es clara: si una persona puede diferenciarlo viéndolo en una pantalla, nuestra tecnología puede diferenciarlo. 

Cada robot de Max-AI™ AQC realiza de media unos 3.600 picks por hora, prácticamente duplicando la capacidad humana, y es capaz de distinguir centenares de categorías de residuos, por material, tamaño, uso, y otras características relevantes, que se configuran a medida de las necesidades del cliente.

Existen unidades con 1, 2 y 4 robots, y también la versión colaborativa (Max-AI™ AQC-C), que incorpora un cobot que puede trabajar codo a codo con los trabajadores de planta, y cuya instalación tarda apenas unas horas.

Por otro lado, existen también unidades de Max-AI únicamente con visión, sin robot: se denominan Max-VIS y sirven para que las plantas de tratamiento de residuos puedan monitorizar el flujo con el que trabajan, y así adaptar los equipos, maximizar la eficiencia y controlar la calidad de los materiales recuperados.

A futuro, todos estos equipos Max-AI y los nuevos desarrollos en marcha (caracterización automática, separación de voluminosos y otros) deben servir para que las plantas de tratamiento de residuos funcionen con un grado de automatización similar al de otras industrias, evitando que haya personas en contacto directo con la basura. Esa es la visión de Sadako: que las capacidades de detección y manipulación de Max contribuyan a plantas más seguras donde las personas realicen tareas de mayor valor añadido.

Actualmente, hay más de 140 robots funcionando en 4 continentes, tanto en plantas de tratamiento de residuos (que separan los materiales), como en plantas recicladoras (que convierten dichos materiales separados en nuevos materiales con una segunda vida). Desde Sadako, nos comenta Belén Garnica, están muy orgullosos de que tecnología de Inteligencia Artificial española esté presente en tantos lugares del mundo, consiguiendo distinguir residuos muy diversos y que además tienen muchas particularidades locales en función de los productos que se consumen en cada país, ciudad, etc.

 “Así como la evolución dio un salto muy importante con la aparición de la visión en los seres vivos, lo que determina la habilidad práctica de muchos robots es su capacidad visual, y ese es nuestro trabajo en Sadako: dotar a las máquinas de ojos que les permitan realizar las tareas complejas que nuestra sociedad necesita, especialmente aquellas que en USA se denominan tareas 3D (dirty, dull and dangerous: sucias, aburridas y peligrosas”). Sin duda la separación de residuos es una de ellas”.

 

 

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