Desde un dispositivo de registro horario hasta un servicio de drones para optimizar los tratamientos agrícolas, pasando por plataformas de inteligencia artificial, nuevas experiencias turísticas o soluciones para facilitar el trabajo de los pequeños instaladores. La tercera edición de Impulsa Crea y Crece ha comenzado en la Cámara de Comercio de Torrelavega con trece proyectos empresariales que ofrecen una muestra de la diversidad de iniciativas que buscan abrirse camino en el mercado.
La convocatoria reúne a personas emprendedoras de sectores muy diferentes y, sobre todo, con distintos grados de desarrollo de sus negocios. Mientras algunos participantes todavía trabajan en la definición de su propuesta, otros han llegado al programa con herramientas operativas, estudios de demanda o primeros prototipos que necesitan contrastar con sus potenciales clientes. Esa diversidad marcará el itinerario de formación y acompañamiento, orientado a definir, validar y desarrollar los modelos de negocio.
La Cámara de Torrelavega vuelve a convertirse así en un punto de encuentro para el emprendimiento en Cantabria, con una tercera edición que combina el desarrollo de soluciones tecnológicas con propuestas dirigidas a sectores tradicionales. El programa permite trabajar sobre cuestiones que resultan determinantes para poner en marcha una empresa, desde identificar una necesidad real del mercado hasta comprobar si existe una demanda suficiente para sostener el negocio.
Entre las iniciativas más avanzadas se encuentra TrabFlow, impulsada por Fernando Carbonell Cabo, que ha desarrollado una plataforma dirigida a instaladores y pequeñas empresas de oficios. Su propuesta consiste en reunir en una única herramienta la gestión de clientes, presupuestos, trabajos, planificación, partes, facturación y compra de materiales, incorporando inteligencia artificial para automatizar determinadas tareas. La plataforma ya está funcionando y se encuentra en fase de pruebas con sus primeros instaladores.
Carbonell participa también con Espacio Plus, un proyecto vinculado al self storage (alquiler de espacios de almacenamiento) que pretende ofrecer servicios de custodia de enseres personales. En este caso, la iniciativa dispone de un estudio de demanda y está trabajando sobre los condicionantes normativos que afectan a su desarrollo.
Otro de los proyectos que ha llegado al programa con un primer prototipo es IDclock, promovido por Maitee Puche de Malave y Jaime. Sus responsables han desarrollado un dispositivo de registro horario concebido para ajustarse a la nueva legislación y afrontan ahora una fase de validación con varios clientes, con el propósito de comprobar su funcionamiento y adaptación a las necesidades de las empresas.
El sector agrario también tiene representación en esta edición a través de la propuesta de María Georgina Gutiérrez Ríos, que plantea un servicio integral de drones para explotaciones agrícolas. La iniciativa combina teledetección aérea con sensores multiespectrales, elaboración de mapas de prescripción y pulverización de precisión para optimizar los tratamientos, y se dirige principalmente a agricultores, ganaderos y cooperativas de Cantabria.
Por su parte, DEVA Experience, impulsada por Paula Diego Rodríguez, se centra en mejorar la venta directa y física de productos y servicios en los comercios locales. Su propuesta contempla un método que aborda también la creación de equipos y la adaptación de las características personales a la filosofía de cada empresa.
La inteligencia artificial busca su espacio en los pequeños negocios
La incorporación de la inteligencia artificial a la actividad empresarial constituye una de las líneas más visibles entre los proyectos seleccionados, aunque con aplicaciones y destinatarios diferentes.
OlgaDev, promovido por Olga Angélica Ortiz Revelo, plantea una oferta de formación práctica y asistentes de inteligencia artificial destinada a pequeños negocios, autónomos y comercios. Su objetivo es facilitar la incorporación de estas herramientas al trabajo cotidiano mediante soluciones adaptadas a las necesidades de cada actividad.
En esta misma línea tecnológica, aunque con un planteamiento diferente, se sitúa Involq, la iniciativa de Jesús Martín Juan, centrada en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial y la capacitación de profesionales para su utilización.
La presencia de estas propuestas, junto con TrabFlow e IDclock, refleja el peso que tienen en esta edición las soluciones destinadas a mejorar procesos empresariales, digitalizar tareas o incorporar nuevas herramientas a actividades profesionales ya existentes.
Sin embargo, el perfil de los participantes demuestra también que las oportunidades de emprendimiento no se limitan a los negocios digitales. El turismo, la naturaleza, el ocio y los servicios personales ocupan una parte importante de las iniciativas que han comenzado su itinerario en la Cámara.
Destino postal, de Lucía Moure y Miriam Gómez Mijares, propone comercializar minipostales ilustradas a mano por una artista cántabra mediante máquinas expendedoras, con la intención de ofrecer un recuerdo turístico original y accesible vinculado a Cantabria.
También relacionado con el territorio se encuentra Senda Peregrina, impulsado por Rebeca Barros Álvarez, que plantea experiencias vinculadas al Camino Lebaniego mediante actividades de naturaleza, creatividad y bienestar. La iniciativa incluye baños de bosque, talleres, artesanía local y cosmética natural, con especial atención al desarrollo personal y a la relación sostenible con el entorno.
Por otro lado, KORAI, promovido por David Fernández Collado, pretende crear un espacio de encuentro para aficionados a las actividades al aire libre. Su primera fase contempla la organización de quedadas y actividades en la naturaleza para poner en contacto a personas con intereses, experiencia y objetivos compatibles. Actualmente se encuentra en fase de diseño y validación, antes de desarrollar su producto mínimo viable, es decir, una primera versión funcional con la que comprobar la aceptación de la propuesta.
La oferta vinculada al turismo y al ocio se completa con Ginkanas Digitales Turísticas, de Antonio Toca, una iniciativa que plantea experiencias gamificadas mediante dispositivos móviles, incorporando mecánicas de juego a las actividades turísticas.
También participa Los Muchachos Street Food, de Francisco Rodríguez, una propuesta de venta ambulante de perritos calientes con influencia venezolana que representa otra de las vertientes del emprendimiento presentes en el programa: la puesta en marcha de nuevos negocios de alimentación.
Finalmente, Espacio Neutral, de Ruth Pastrani González Cid, plantea un servicio de acompañamiento a personas que atraviesan momentos de cambio personal o profesional, con el propósito de ayudarles a analizar su situación y tomar decisiones desde una perspectiva diferente.
De una oportunidad de negocio a una empresa viable
La tercera edición de Impulsa Crea y Crece reúne, por tanto, propuestas que responden a necesidades y mercados muy diferentes. Algunas buscan introducir tecnología en actividades tradicionales; otras exploran nuevas posibilidades comerciales vinculadas al territorio o plantean servicios dirigidos a empresas y consumidores.
También difieren las necesidades de sus promotores. Para quienes parten de una idea inicial, el programa representa una oportunidad para definir su propuesta y comprobar su encaje en el mercado. Para aquellos que ya disponen de un producto o prototipo, el trabajo se centrará en avanzar en su validación y desarrollo empresarial.
Con este nuevo grupo, la Cámara de Comercio de Torrelavega da continuidad a un programa que alcanza su tercera edición y refuerza su actividad de apoyo al emprendimiento. Los trece proyectos comienzan ahora un proceso en el que tendrán que trabajar sobre sus respectivos modelos de negocio, con un objetivo compartido: transformar sus propuestas en actividades empresariales viables.







