El estudio santanderino Lätt gana el concurso para transformar la sede de los Ingenieros Industriales de Cantabria

El talento arquitectónico de Santander vuelve a hacerse notar. Estudio Lätt, liderado por la arquitecta María Marcos, ha ganado el Concurso de Ideas para la remodelación de la sede del Colegio Oficial y la Asociación de Ingenieros Industriales de Cantabria  con ‘Hertz Watt’, un proyecto que propone mucho más que una reforma: transformar un espacio histórico en un lugar donde trabajar, compartir conocimiento y generar nuevas conexiones profesionales.

La propuesta se ha llevado el primer premio, dotado con 4.500 euros, en un certamen convocado el pasado junio y desarrollado con la colaboración del Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria. El objetivo era encontrar una nueva forma de entender la sede colegial, situada en el número 49 de la calle Hernán Cortés de Santander, y adaptarla a las necesidades de la ingeniería industrial del siglo XXI.

El segundo premio, de 3.500 euros, ha sido para ‘La máquina de relación’, de mr2Arquitectos, mientras que el tercero, de 2.500 euros, ha recaído en Francisco Pavón, de Cero Arquitectura.

Lätt: talento femenino y arquitectura con identidad propia

Detrás del proyecto ganador está un equipo de tres profesionales que entiende la arquitectura como una combinación de funcionalidad, diseño y atención al detalle.

Al frente de Estudio Lätt se encuentra María Marcos, arquitecta que dirige el estudio desde 2016. Junto a ella trabajan Anabel Lavín, arquitecta técnica y diseñadora de interiores, y Verónica Méndez, arquitecta especializada en proyectos residenciales, comerciales y de rehabilitación.

Desde Santander, este equipo multidisciplinar ha construido una trayectoria centrada en crear espacios que funcionan, pero que también transmiten sensaciones y respetan la personalidad de cada inmueble.

Su trabajo abarca desde viviendas de obra nueva hasta rehabilitaciones y reformas integrales, con proyectos como Casa Sardinero, Casa Ola o la transformación de un ático con vistas a la bahía de Santander.

Ahora, Lätt firma una de esas intervenciones que permiten llevar su manera de entender el diseño más allá del ámbito residencial, con el reto añadido de actualizar un edificio histórico sin perder su esencia.

‘Hertz Watt’: una nueva vida para un edificio centenario

El desafío no era menor. La sede de los Ingenieros Industriales de Cantabria ocupa 504 metros cuadrados en un edificio protegido construido entre 1910 y 1920. Un inmueble con historia, elementos arquitectónicos singulares y más de medio siglo de vinculación con el colectivo profesional.

Lejos de plantear una transformación que borre su pasado, Estudio Lätt ha optado por convertir esa historia en uno de los grandes atractivos del proyecto.

La madera original, los muros de carga y los patios interiores se convierten en protagonistas de una intervención que busca ganar luz, amplitud y versatilidad.

La propuesta diferencia dos grandes zonas. Por un lado, un área institucional destinada a la actividad administrativa y representativa del Colegio. Por otro, un espacio más social y dinámico, pensado para los colegiados, la formación y las relaciones profesionales.

Ambas áreas se conectan mediante un recorrido alrededor del patio central, aprovechando la luz natural y favoreciendo una circulación más fluida.

El resultado que plantea ‘Hertz Watt’ es una sede que deja atrás el concepto tradicional de oficinas colegiales para acercarse a un modelo mucho más contemporáneo, donde la colaboración y el encuentro adquieren un papel protagonista.

Del despacho tradicional al networking y los espacios compartidos

Una de las claves del proyecto ganador es su apuesta por cambiar la forma de utilizar las instalaciones.

La futura sede incorporaría espacios de trabajo compartido, salas de reuniones, cabinas para videollamadas y zonas para el intercambio de ideas entre profesionales. También se plantea un área de networking conectada con la cafetería, diseñada para favorecer las conversaciones y las relaciones más allá de los encuentros formales.

La flexibilidad es otro de los pilares de la propuesta. El salón de actos ‘Eduardo de la Mora’, el aula de formación y una sala polivalente se reorganizarían mediante particiones móviles, permitiendo celebrar desde pequeñas reuniones y sesiones formativas simultáneas hasta conferencias y eventos de mayor aforo.

En el apartado estético, el equipo de Lätt apuesta por una combinación de madera, vidrio, metal y tonos neutros, con referencias al azul institucional. Una imagen actual, luminosa y sobria que mantiene visibles los elementos originales del edificio.

La sostenibilidad también tiene su espacio. El proyecto contempla mejorar el aislamiento, aprovechar la ventilación y la iluminación naturales e incorporar sistemas eficientes de climatización mediante aerotermia y ventilación con recuperación de calor.

Un reconocimiento que abre una nueva etapa para el estudio santanderino

El primer premio de este concurso supone un nuevo reconocimiento para Estudio Lätt y una oportunidad para trasladar su visión arquitectónica a un espacio institucional de referencia en Cantabria.

Para el Colegio y la Asociación de Ingenieros Industriales, el certamen representa el primer paso hacia una sede más abierta a sus profesionales, con capacidad para acoger actividades formativas, encuentros y nuevas formas de colaboración.

Eso sí, la transformación todavía tiene camino por delante. Tras el fallo del jurado, el proceso continuará con el encargo de redacción del proyecto, mientras que el inicio de las obras dependerá de las correspondientes aprobaciones de las Juntas Generales.

La entrega oficial de premios se celebrará próximamente en un acto en el que se reconocerá a los tres equipos ganadores y se presentarán sus propuestas. El concurso ha contado con el apoyo de EFAPEL, Saltoki, Herpesa, Fermacell, PORCELANOSA Grupo y ONEX.

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