La nueva IA ya no solo responde preguntas: también puede encontrar fallos y preparar ciberataques sola

Hasta ahora, la inteligencia artificial parecía una herramienta para trabajar más rápido, escribir textos o generar imágenes. Pero algo está cambiando a gran velocidad dentro del mundo tecnológico. Y empieza a preocupar seriamente. Los nuevos modelos de IA ya no solo ayudan. También son capaces de analizar sistemas, detectar vulnerabilidades y construir ataques informáticos complejos prácticamente por sí solos.

La alerta la lanza KPMG en un informe que sitúa al modelo experimental Claude Mythos, desarrollado por Anthropic, como el primer gran ejemplo de una nueva generación de inteligencias artificiales con capacidad para actuar de forma mucho más autónoma de lo que hasta ahora se conocía.

Durante distintas pruebas, el sistema fue capaz de analizar grandes cantidades de código, localizar fallos de seguridad complejos, refinar ataques e incluso construir cadenas de explotación sin intervención humana directa.

La preocupación ha llegado hasta el punto de que Anthropic ha decidido no liberar públicamente el modelo y limitar su acceso a un pequeño grupo de compañías estratégicas como Google, Microsoft, Apple, NVIDIA o Cisco.

El motivo es evidente: la industria teme que esta nueva generación de IA acelere de forma masiva los ciberataques y reduzca el tiempo de reacción de empresas e instituciones a apenas unas horas.

Y el problema no afecta solo a gigantes tecnológicos.

El informe advierte de que sectores como banca, energía o infraestructuras críticas podrían enfrentarse a una nueva ola de amenazas mucho más rápidas, automatizadas y difíciles de contener.

Además, la IA también está disparando otro fenómeno: fraudes hiperrealistas, suplantaciones de identidad y deepfakes cada vez más difíciles de distinguir.

Para KPMG, el cambio ya es estructural. La cuestión no es si llegarán estos ataques, sino si las organizaciones serán capaces de reaccionar a tiempo.

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