Influyentes Cantabria

Isabel Lavín Cavada. Patrona fundadora y presidenta de la Fundación Mencía

Isabel Lavín de la Cavada es una de las mujeres cántabras candidata a TOP 100 mujeres Líderes en España 2020 en la categoría del Tercer Sector e Impacto Social, algo que para ella ya es un premio que comparte “con todas las mujeres que dedican su vida profesional y en muchos casos la personal a la lucha contra viento y marea por conseguir hacer realidad su sueño”. Es patrona fundadora y presidenta de la Fundación Mencía, una entidad que constituyó en 2015 para promover proyectos de investigación científica enfocados a buscar tratamiento o cura para las enfermedades genéticas, sobre todo aquellas conocidas como “raras” que afectan principalmente a niños y son altamente discapacitantes.

Cuando nació su primera hija, Mencía afectada por una grave afectación neurológica sin nombre, aparcó su carrera profesional y su vida personal para atender las múltiples necesidades de su hija y para buscar que tenía…  Cuatro años y medio después recibió el diagnóstico: le dijeron que su enfermedad era una enigma y que no se sabía absolutamente nada de ella. Rápidamente supo que si ella no convencía a algún equipo de investigadores que iniciaran el estudio de la misma, nadie lo iba a hacer por ella… que la única luz de esperanza para su hija, era ella misma.

Pero Mencía no era ni mucho menos el único caso. A su alrededor se encontró con miles y miles de familias en el mismo lugar que la suya, hijos con enfermedades desconocidas sin ninguna posibilidad de tratamiento y padres sin ninguna esperanza.

Empezó a contactar con científicos de todo el mundo, conoció las herramientas de las que todos ellos hablaban como la futura solución de las mutaciones genéticas, las terapias génica y celular.

Y así nació la Fundación Mencía. Con un patronato que se conoció en el pequeño pueblo de Medjugorje en Bosnia, en una peregrinación mariana al que cada uno de sus patronos llegó por circunstancias distintas pero que decidieron juntarse y unir fuerzas en esta causa solidaria y un Comité Científico formado por tres expertos en enfermedades genéticas. Todos con mucha ilusión y ganas de trabajar por devolver la ESPERANZA a padres a hijos afectados de estas terribles enfermedades.

Isabel, impulsora de todo este proyecto, empezó llamando puertas a los mejores grupos de investigación de todo el mundo expertos en biología molecular y del desarrollo, y tras mucho esfuerzo y dedicación, la Fundación empezó a tomar forma y a ser conocida en los más altos ámbitos científicos de nuestro país. Desde el CSIC al CIBERER, entre los grupos de investigación que desarrollan proyectos de investigación impulsados por la Fundación Mencía, las personas que los integran siempre son destacados miembros de la ciencia, porque como ella bien dice “el peor enemigo de la enfermedad de nuestros hijos, es el tiempo. Sólo podemos contar con los mejores para desarrollar nuestros proyectos”.

Isabel, en todo lo referente a la enfermedad de su hija Mencía no sabe aceptar un NO por respuesta y cuando conoció los estudios sobre edición génica que estaba desarrollando el eminente profesor Juan Carlos Izpisúa en los Institutos SALK de San Diego, que podrían darle alguna esperanza sobre un posible tratamiento a su hija no dudó en contactarle. Le costó 5 años convencer al profesor Izpisua, pero éste finalmente accedió a desarrollar un proyecto sobre enfermedades mitocondriales.

A día de hoy, ya se sabe que la corrección de las mutaciones de las enfermedades mitocondriales en células es posible y se está empezando a trabajar en ratones, el próximo paso será preparar un ensayo en niños. Lo que en 2013 parecía completamente imposible, que los médicos habían descartado por completo, empieza a ver la luz.

Isabel es consciente de que Mencía tiene 12 años, la enfermedad avanza y no da tregua. La ciencia va mucho más lenta de la que a todos nos gustaría, pero no hace planes de futuro, vive el día a día, trabaja duramente por conseguir ver curada a su hija. Pero lo que para ella es más importante, “todos debemos dejar este mundo mejor de como lo encontramos, sea de la forma que sea debemos dejar nuestro granito de arena y mi misión es esta”.

Su sueño: Ver a su hija jugar con las olas del Sardinero

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