Volver a caminar después de un ictus: la tecnología que quiere llevar la rehabilitación hasta casa

30Un nuevo informe pone el foco en las dificultades para mantener la continuidad de los ejercicios tras un ictus, mientras una empresa española desarrolla un dispositivo biónico pensado para ayudar a recuperar autonomía en la vida cotidiana.

Volver a caminar por casa. Levantarse y desplazarse sin necesitar constantemente la ayuda de otra persona. Recuperar la confianza suficiente para afrontar movimientos que antes de un ictus eran completamente automáticos. En la rehabilitación, los grandes avances se miden muchas veces en gestos aparentemente pequeños.

Coincidiendo con el Día Mundial del Ictus, la Fundación Visible ha presentado un nuevo informe que pone el foco precisamente en uno de los grandes problemas que aparecen después de abandonar el hospital: mantener en el tiempo la intensidad y la continuidad de los ejercicios necesarios para recuperar movilidad y autonomía.

El 64 % de los profesionales sanitarios consultados reconoce que varias veces por semana o casi a diario no consigue completar las repeticiones de ejercicios previstas con sus pacientes. El riesgo de caída condiciona además las decisiones durante el tratamiento para el 79 % de los participantes.

Los datos proceden de una consulta exploratoria complementada con entrevistas en profundidad y, como advierten los propios responsables del estudio, no constituyen una muestra representativa de todos los profesionales sanitarios españoles. Sí permiten, sin embargo, identificar algunas dificultades que aparecen de manera recurrente durante el proceso de recuperación.

Tiempo limitado, necesidad de asistencia física, miedo a las caídas o sobrecarga de los propios profesionales pueden reducir las posibilidades de practicar. Y la rehabilitación, en muchos casos, necesita precisamente repetición.

Cuando la rehabilitación continúa en casa

En ese contexto se está abriendo camino una nueva generación de tecnologías concebidas para acompañar al paciente más allá de los centros sanitarios.

La empresa catalana Robopedics ha presentado Awake, un sistema robotizado de asistencia a la marcha dirigido a personas que han sufrido un ictus. Su particularidad es que actúa únicamente sobre la pierna afectada, mientras permite que la pierna que conserva la movilidad mantenga su movimiento natural.

El dispositivo está pensado para su utilización en el entorno domiciliario y comunitario. Su objetivo no es sustituir el proceso de rehabilitación ni el trabajo sanitario, sino facilitar que determinadas personas puedan disponer de mayor asistencia para moverse en su vida cotidiana.

Durante la presentación del informe en Madrid, Pedro Asensio, uno de los pacientes que más tiempo ha utilizado Awake, realizó una demostración en directo del funcionamiento del sistema. La tecnología busca precisamente trasladar parte de la recuperación a escenarios tan cotidianos como desplazarse por una vivienda, ganar confianza caminando o reducir la ayuda necesaria para determinadas actividades.

Robopedics acumula ya más de 500 horas de ensayos con pacientes y mantiene un ensayo clínico en marcha. Además, 133 personas de distintos puntos de España han manifestado su interés por probar el dispositivo. La compañía continúa actualmente con los procesos clínicos y regulatorios necesarios antes de poder llevarlo al mercado.

Tecnología adaptada a cada paciente

La investigación presentada por Fundación Visible aporta otra pista importante sobre hacia dónde debería dirigirse este tipo de soluciones.

El 86 % de los profesionales participantes considera prioritaria la posibilidad de adaptar las herramientas tecnológicas a diferentes pacientes y un 64 % valora especialmente que puedan ser utilizadas por un único profesional sanitario.

Es decir, no basta con desarrollar dispositivos tecnológicamente sofisticados. Para incorporarse a la rehabilitación tienen que ser manejables, adaptables y capaces de convivir con la realidad diaria de pacientes y profesionales.

Robopedics trabaja ya en tres líneas diferentes. Además de Awake, pensado para el ámbito doméstico y comunitario, desarrolla ReWake para hospitales y centros especializados y AiWake, una línea todavía en evolución que incorpora sistemas de visión artificial para intentar ofrecer una asistencia a la marcha progresivamente más personalizada.

La tecnología no puede borrar las consecuencias de un ictus ni garantizar por sí sola una recuperación. Pero sí abre una vía que hasta hace pocos años parecía mucho más lejana: que la rehabilitación pueda continuar también fuera de una consulta y que recuperar autonomía dependa cada vez menos de disponer permanentemente de otra persona al lado.

Porque, después de un ictus, volver a dar un paso puede significar mucho más que caminar.

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