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Marta Puente González. Jefe de Obra en ARPADA, S.A.

Marta Puente González es Jefa de Obra. Ahora en Arpada y antes en Avintia o Ferrovial . ¿Qué te puede contar una profesional que genera un debate con más de 2.000 personas en LinkedIn de lo “sexy” que resulta el hormigonado o habla del papel de la mujer en el sector de la construcción? Hoy te la presentamos.

Cuando le preguntas a la arquitecto técnico Marta Puente qué le atrajo de su profesión se retrotrae al pasado: “si miramos atrás, lo que actualmente conocemos como Aparejador, Arquitecto Técnico o Ingeniero de la Edificación, data de nueve siglos atrás a lo largo de la historia. Su denominación profesional aparece en las grandes obras del Siglo XII de reyes y nobles como Maestros Constructores hasta la denominación de Ingeniero de la Edificación como lo conocemos en la actualidad”.

Si yo miro atrás, realmente elegí ser Arquitecto Técnico/Ingeniero de la Edificación porque me atraía muchísimo poder trabajar en la obra y desarrollar las funciones de Jefe de Obra dirigiendo una construcción de edificación. Me apasionaba ver como se podían materializar aquellos dibujos en unos planos de papel en edificios maravillosos mediante la construcción ordenada en tiempo, forma y coste por numerosos profesionales totalmente diferentes y todos ellos sincronizados. Con el tiempo entendí que esta profesión es vocacional ya que, aunque para mi es muy gratificante, también es muy dura si eres exigente por la cantidad de variables que tienes que controlar junto con tu equipo para que llegue una obra a buen fin en tiempo, forma, coste, seguridad, gestión medioambiental y además que el cliente quede satisfecho y a todo esto gestionando personas totalmente diferentes que debes coordinar, unir, conciliar sus intereses y alinear las voluntades con un objetivo común. Pero después de todo es muy gratificante porque todo el esfuerzo realizado lo puedes ver materializado finalmente en un magnífico edificio que ha ido creciendo contigo.

La construcción sigue siendo el sector económico con el menor número de mujeres ocupadas. Un informe publicado por la Agencia Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo (Eurofound) muestra que los hombres representan el 91% de la industria de la construcción frente al 9% de las mujeres. También dice este estudio que los hombres ocupan el 92% de los puestos de gestión frente al 8% que desempeñan las mujeres a pesar de tratarse del segundo sector que genera más empleo en nuestro país, tras la agricultura.

Como ejemplo particular en mi última obra de edificación, cabe destacar que la proporción de mujeres trabajadoras a pie de obra era de un 3%, frente al personal técnico que se equilibraba pasando a ser prácticamente el 50% mujeres Vs hombres.

Es muy importante tener en cuenta que para tratar de introducir a la mujer en el sector de la construcción hay que salvar a día de hoy, aunque parezca mentira,  barreras intrínsecas , barreras del mercado y barreras de roles que sólo con la ayuda de las empresas que fomenten el reconocimiento del talento, independientemente del género, y fomenten el liderazgo femenino en un plano de absoluta igualdad,  se lograrán cambiar estos estereotipos permitiendo la integración de la mujer en todas las fases del proceso constructivo.

Por edades, es llamativo destacar que el tramo entre los 20 y los 24 años es el que menos ocupación tiene en el sector de la construcción tanto de las mujeres como en hombres, datos que demuestran que la construcción cojea a la hora de atraer talento joven y actualmente es lo que se debe de fomentar mediante una nueva concepción de la Formación Profesional y con una oferta de formación de calidad atractiva para los jóvenes.

En estos dos últimos años marcados por la pandemia y las nuevas tecnologías, al sector de la construcción se le plantea un gran reto por delante debiendo de construir un sector más atractivo y moderno.

Cabe destacar los retos a los que tiene que hacer frente hoy en día como son la falta de fondos que se destinan a esta industria, el encarecimiento de las materias primas que ha llevado a un aumento de los costes de construcción y la falta de mano de obra cualificada.

Este avance deberá fomentar la incorporación de mujeres y hombres jóvenes que les motive iniciar su carrera profesional en el sector aprovechando las nuevas tendencias, como la digitalización, el compromiso con la sostenibilidad y la economía circular, la rehabilitación del parque de viviendas existentes, la industrialización. Así mismo deberá de fomentar la formación en los oficios, formación de mano de obra especializada que actualmente se está perdiendo a pasos agigantados.

Una evolución muy oportuna y necesaria, teniendo en cuenta que el sector de la construcción en nuestro país es un gran motor de la economía y supone alrededor del 12,5% del PIB y emplea a más de 1,3 millones de personas y no podemos quedarnos atrás.

 

 

 

 

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