Del negocio nuclear al deporte: Fabien Berrier abre en Santander el primer JG fitness de Cantabria

Fabien Berrier es empresario e ingeniero con cerca de dos décadas de experiencia en el sector nuclear. Además, acaba de invertir 150.000 euros en un centro de entrenamiento personal en Santander. La apertura generará cuatro empleos y supondrá el desembarco en Cantabria de  JG Fitness, una cadena con 60 centros en España.

De ayudar a empresas españolas a entrar en el exigente mercado nuclear francés a ponerse al frente de un gimnasio en Santander. Fabien Berrier cambia aparentemente de sector, aunque no necesariamente de oficio: sigue hablando de empresa, inversión, equipos y crecimiento.

Berrier ha adquirido una franquicia de JG fitness y prepara para la primera quincena de septiembre la apertura del primer centro de la cadena en Cantabria. Situado en el número 8 de la calle Floranes, ocupará algo más de 120 metros cuadrados y supondrá la contratación de cuatro personas en Santander.

La operación supone un giro en la trayectoria profesional de Berrier. Ingeniero industrial, empresario y fundador de FAB.e, está vinculado a proyectos de la industria nuclear y al desarrollo de proveedores españoles para el mercado francés como especialista en estrategia comercial, ventas y gestión de equipos dentro de este sector.

En Cantabria tampoco es un desconocido. Berrier desarrolla desde Santander buena parte de su actividad empresarial y en los últimos años ha defendido públicamente las oportunidades que la industria nuclear francesa puede ofrecer a las compañías industriales de la región.

Una cadena con 60 centros y ninguno hasta ahora en Cantabria

JG fitness nació en 2018 y está especializada en centros de entrenamiento personal. La enseña asegura contar actualmente con 60 centros abiertos en España, otros diez en construcción y una primera implantación internacional en Portugal. El establecimiento de Santander será su primera apertura en Cantabria.

La propia cadena ya incorpora Santander a su red de centros y sitúa las instalaciones en la calle Floranes, 8. Su propuesta se aleja del formato tradicional de gimnasio basado en el acceso libre a máquinas y clases colectivas: el negocio se centra en sesiones con entrenador, planificación individualizada y seguimiento de cada cliente.

El centro santanderino contará, según la compañía, con entrenadores personales y servicios asociados de nutrición y fisioterapia, además de equipamiento e instalaciones orientadas a un servicio de gama alta. La filosofía de la enseña consiste en evitar rutinas cerradas y adaptar el entrenamiento al punto de partida y los objetivos de cada usuario.

 

Comparte:

Scroll al inicio