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Cantabria quiere teletrabajar ( y España también)

En el último trimestre en España, 3,06 millones de personas han teletrabajado al menos en algún momento. Para hacerse una idea de lo que este dato significa basta decir que se acerca al alcanzado en los momentos álgidos de la pandemia. Siete meses de descenso en este indicador hacían presagiar la tendencia de vuelta a la oficina, pero no. En un mapa autonómico en el que esta modalidad crece en implantación, Cantabria gana posiciones.

El teletrabajo es urbano, no entiende de edad, crece entre las rentas más altas y los hogares unipersonales o de parejas sin hijos y entre los profesionales de las TIC.  Y crece en Cantabria.

La Comunidad destaca en el mapa como una de las Comunidades con un mayor crecimiento en teletrabajo lo que puede verse como un indicio del arranque de un cambio en las dinámicas laborales en la región.

Lo cierto es que la modalidad de trabajo en remoto experimentado un notable aumento en España durante el último año, según revela el reciente informe del Monitor de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo, publicado por Adecco. A finales de 2023, el número de personas que trabajan desde casa aumentó en un 19,4% en comparación con el año anterior. Este incremento representa un cambio significativo en la tendencia, ya que el teletrabajo había mostrado una disminución en los siete trimestres previos.

El informe destaca que, a pesar de este crecimiento, España sigue rezagada con respecto a otros países de la Unión Europea en términos de adopción del teletrabajo. Mientras que en la UE la proporción de trabajadores que teletrabajan casi duplica la cifra española, en el país ibérico aproximadamente dos de cada quince ocupados realizan sus labores desde casa. Esta diferencia se ha ampliado en el último año, evidenciando un ritmo más lento de adopción del teletrabajo en España en comparación con el resto de Europa.

Entre las grandes economías europeas, España se sitúa como la segunda con menor incidencia de teletrabajo. Mientras que países como Francia y Alemania superan el 25% de ocupados que practican el teletrabajo, en España esta cifra se sitúa en torno al 13,6%. La brecha entre España y sus vecinos europeos se ha ampliado en el último año, subrayando la necesidad de políticas que impulsen esta modalidad de trabajo en el país.

A nivel regional, existen disparidades significativas en la adopción del teletrabajo dentro de España. Madrid y Cataluña destacan como las comunidades autónomas con mayor proporción de teletrabajadores, con el 22,7% y el 14,9% respectivamente. Estas dos regiones concentran casi la mitad de los trabajadores que practican el teletrabajo en España. Por otro lado, comunidades como Baleares, Extremadura y Castilla y León muestran tasas de teletrabajo inferiores al 9%, evidenciando una menor penetración de esta modalidad laboral.

En conclusión, aunque el teletrabajo ha experimentado un crecimiento en España, aún queda camino por recorrer para equipararse a los niveles de adopción observados en otros países europeos. Las disparidades regionales también destacan la necesidad de políticas específicas para fomentar el teletrabajo en todas las áreas del país, con el objetivo de aprovechar los beneficios que esta modalidad puede ofrecer en términos de flexibilidad laboral y conciliación entre vida personal y profesional.

 

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