La falta de reconocimiento y de oportunidades de desarrollo profesional impulsa la salida anticipada de los mayores de 55 años, aunque la mayoría mantiene su capacidad de trabajo y su interés por la formación y las nuevas tecnologías.
España afronta una paradoja en su mercado laboral. Mientras las empresas encuentran dificultades para cubrir sus necesidades de personal, buena parte de los trabajadores más experimentados desea abandonar su actividad antes de alcanzar la edad legal de jubilación.
El mayor estudio europeo sobre recursos humanos y nómina, basado en la opinión de 16.500 empleados y 5.936 responsables de RRHH en 16 países europeos, el HR & Payroll Pulse 2026 de SD Worx, muestra que el 67% de los profesionales españoles mayores de 55 años aspira a jubilarse anticipadamente, un porcentaje que supera en 17 puntos la media europea.
Esta tendencia se produce en un contexto de envejecimiento demográfico y reducción prevista de la población activa. Según Eurostat, Europa envejece rápidamente, mientras que la Comisión Europea estima que la población activa disminuirá un 12% entre 2022 y 2070. En España, el 50,5% de los responsables de recursos humanos reconoce que tiene dificultades para encontrar el personal necesario.
Pese a esta situación, únicamente el 19% de los trabajadores españoles mayores de 55 años estaría dispuesto a prolongar su carrera más allá de la edad legal de jubilación, frente al 32% de media europea. El deseo de retirarse anticipadamente tampoco parece exclusivo de los profesionales veteranos: el 65% de los menores de 35 años comparte esta aspiración.
La falta de reconocimiento acelera la salida
La conciliación familiar aparece como el principal motivo para adelantar la jubilación entre los trabajadores de mayor edad, señalado por el 69%. Sin embargo, las condiciones laborales también influyen. Casi el 28% de los profesionales españoles mayores de 50 años identifica la ausencia de oportunidades de crecimiento y desarrollo como una razón para retirarse antes de tiempo, frente al 19% registrado en Europa.
Los datos reflejan además una diferencia significativa entre capacidad y reconocimiento. Aunque el 80% de los mayores de 55 años asegura disponer de energía suficiente para desempeñar adecuadamente sus funciones, únicamente el 60% considera que su empresa reconoce y valora su trabajo.
Dispuestos a aprender, pero con poco apoyo
Lejos de mostrar resistencia al cambio, los profesionales sénior españoles mantienen una actitud favorable hacia la formación. Solo el 33% afirma no necesitar formación adicional, frente al 50% de sus homólogos europeos.
Esta disposición también se observa en el uso de nuevas tecnologías. Más del 29% de los mayores de 55 años utiliza habitualmente herramientas de inteligencia artificial en su actividad profesional, diez puntos por encima de la media europea. Sin embargo, apenas el 19% cree recibir de su empresa el apoyo necesario para afrontar un futuro marcado por esta tecnología.







