La mediación ya no es una alternativa marginal dentro del sistema de justicia: es una herramienta de influencia real en la forma en la que la sociedad gestiona sus conflictos. Con motivo del Día Mundial de la Mediación, el Colegio de la Abogacía de Cantabria refuerza su posicionamiento como institución tractora en la implantación de una justicia más dialogante, eficiente y centrada en las personas.
Durante décadas, la mediación ha demostrado que el diálogo profesionalizado puede transformar conflictos enquistados en soluciones duraderas. Desde procesos de reconciliación internacional hasta desacuerdos cotidianos entre particulares o empresas, la mediación ha ido ganando legitimidad como vía capaz de reducir la confrontación, humanizar la justicia y fortalecer la cohesión social. Hoy, ese enfoque deja de ser únicamente una buena práctica para convertirse en una exigencia del sistema.
La entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025 supone un punto de inflexión al impulsar los Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC) como paso previo —y en muchos casos necesario— antes de acudir a la vía judicial. El legislador reconoce así que el futuro de la justicia pasa por modelos más colaborativos, donde la abogacía no solo defiende intereses, sino que lidera procesos de consenso.
En este escenario, el Colegio de la Abogacía de Cantabria ha optado por anticiparse y asumir un papel activo. La creación y desarrollo del Centro MASC responde a una visión clara: dotar a la ciudadanía y a los profesionales del Derecho de herramientas eficaces para resolver conflictos de forma profesional, legal y segura, evitando el desgaste económico, emocional y social del litigio.
El impacto de esta apuesta se refleja en los datos. Actualmente, el Colegio cuenta con 58 mediadores y mediadoras y 192 conciliadores y conciliadoras, una red de profesionales formados que sitúa a Cantabria en una posición avanzada en la implantación real de los MASC. No se trata solo de números, sino de capacidad de respuesta y de influencia institucional en la manera de entender la justicia.
Para María Revenga Nieto, el Centro MASC es “una oportunidad tanto para la ciudadanía como para los profesionales que protegemos sus derechos, al permitir soluciones creativas, personalizadas y pacíficas, con el respaldo de expertos y del propio Colegio”. Una visión compartida por Belén Pedraja González-Quevedo, quien destaca que “la creación del Centro MASC refuerza el compromiso del Colegio y ofrece respuestas eficaces gracias a la profesionalidad de quienes lo gestionan”.
Desde dentro del servicio, la influencia se mide también en confianza. Leticia González Setién agradece a quienes han apostado por la negociación asistida y el diálogo, subrayando el papel de “abogados formados en mediación y en abogacía colaborativa que acompañan a las personas en momentos de especial complejidad”. En la misma línea, Silvia García Ramírez recuerda que la mediación es “una alternativa real al juzgado: rápida, humana y económica”.
La mediación no persigue imponer acuerdos, sino generar reconocimiento mutuo. Así lo resume Inés Onandía Pérez, al señalar que “sin respeto, humildad, generosidad y confianza no puede haber soluciones satisfactorias para ambas partes”.
En el Día Mundial de la Mediación, el Colegio de la Abogacía de Cantabria no solo celebra una herramienta jurídica, sino una forma de ejercer influencia positiva sobre la sociedad: liderando un modelo de justicia más madura, responsable y alineada con los retos del presente.







