La ingeniera cántabra Blanca Antizar Ladislao ha recibido uno de los reconocimientos más importantes de su trayectoria internacional. La International Water Association (IWA) le ha concedido el Outstanding Service Award 2026, un galardón que distingue su contribución sostenida al sector del agua, su compromiso con el desarrollo de nuevos líderes y su capacidad para conectar conocimiento, profesionales y organizaciones.
La entrega del premio tuvo lugar durante el IWA World Water Congress & Exhibition 2026, celebrado en Glasgow, un encuentro internacional que también acogió la presentación oficial de su último libro, Leading the Blue Future: Empowering the Next Generation of Water Leaders, publicado por IWA Publishing.
Ambos acontecimientos llegan después de tres décadas de trabajo entre la investigación científica, la universidad, la empresa y las organizaciones internacionales. Una carrera que comenzó en Cantabria y que ha llevado a Antizar a ocupar puestos de responsabilidad en algunas de las instituciones más relevantes de su ámbito profesional.
Su prestigio tiene también un importante respaldo científico. Desde 2020 figura en el ranking World’s Top 2% Scientists, elaborado por la Universidad de Stanford y Elsevier, que identifica al 2 % de los investigadores de mayor impacto científico a escala mundial.
El reconocimiento de la IWA pone ahora el foco en otra dimensión de su trayectoria: la dedicación a compartir conocimiento, establecer redes de colaboración, acompañar a los profesionales más jóvenes y contribuir a que el sector del agua pueda afrontar problemas que requieren cada vez más cooperación entre disciplinas, instituciones y países.
Una voz internacional en la gestión del agua
Blanca Antizar forma parte actualmente del Consejo Estratégico de la International Water Association, donde lidera una estrategia global de seguridad hídrica. Es también embajadora de Water Europe, organización en la que copreside el grupo de expertos en contaminación cero y salud.
Desde estas responsabilidades trabaja para favorecer el diálogo entre sectores estrechamente relacionados con la gestión de los recursos hídricos, como la salud, la energía, la agricultura, la industria o la planificación urbana. Su actividad se orienta a acercar la investigación y la innovación a las decisiones que deben adoptarse para garantizar la seguridad hídrica en un contexto de cambio climático.
A lo largo de su carrera ha contribuido a debates europeos de especial trascendencia, entre ellos la revisión de la Directiva Europea sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas, y ha desarrollado investigaciones relacionadas con los contaminantes emergentes, la recuperación de recursos y la resiliencia ambiental.
El premio recibido en Glasgow reconoce precisamente esa implicación con la comunidad internacional del agua, así como su trabajo para impulsar programas de mentoría y liderazgo dirigidos a jóvenes profesionales.
Una carrera científica que comenzó en Cantabria
Nacida y criada en Cantabria, Blanca Antizar inició su formación en la Universidad de Cantabria, donde se graduó en Ingeniería Técnica Industrial durante la década de los noventa. Su interés por el medio ambiente la llevó posteriormente al Reino Unido, donde amplió sus estudios en química ambiental y evaluación ambiental.
A principios de los años 2000 obtuvo el doctorado en Ingeniería Civil y Ambiental en el Technion–Instituto Tecnológico de Israel, con una investigación que recibió reconocimiento internacional.
Su trayectoria académica continuó en instituciones como Imperial College London, la Universidade Católica Portuguesa y University College London. También regresó a Cantabria como investigadora del programa Ramón y Cajal, antes de incorporarse a la Universidad de Edimburgo, donde fundó y dirigió un grupo interdisciplinar integrado por más de 50 investigadores.
Aquella etapa consolidó su reputación científica y su capacidad para reunir distintas disciplinas en torno a problemas ambientales complejos. Posteriormente, su trayectoria profesional se orientó también hacia el ámbito empresarial.
En Isle Utilities Ltd, firma internacional especializada en innovación para el sector del agua, ejerció como directora de Consultoría. Durante una década trabajó con operadores, empresas y organismos públicos para impulsar la incorporación de nuevas tecnologías, la digitalización y la resiliencia de las infraestructuras.
Su trayectoria recibió en 2022 otro reconocimiento destacado, el premio iAgua Mujer del Año.
En 2025 fundó Antizar Advisory Ltd, desde donde asesora a organizaciones en estrategia de innovación, gobernanza, desarrollo organizativo e infraestructuras sostenibles. Paralelamente, mantiene su vinculación académica como catedrática honoraria en University College London, una posición que consolidó tras completar una etapa como profesora visitante financiada por la Royal Academy of Engineering.
El futuro del agua también depende de quién tome las decisiones
La publicación de Leading the Blue Future: Empowering the Next Generation of Water Leaders representa una nueva aportación de Blanca Antizar al sector, esta vez desde una perspectiva que combina su experiencia científica, empresarial y académica con su compromiso con el desarrollo profesional de las nuevas generaciones.
El libro parte de una idea central: los grandes problemas relacionados con el agua no pueden resolverse únicamente con tecnología y conocimientos científicos. También requieren personas capaces de tomar decisiones, comunicar, colaborar y movilizar a otros para transformar las ideas en resultados concretos.
Desde esta perspectiva, la ingeniera cántabra defiende una concepción del liderazgo que, sin restar importancia a los conocimientos técnicos, incorpora otras capacidades fundamentales para afrontar los problemas del sector.
La comunicación, la inteligencia emocional, el pensamiento estratégico, la colaboración entre disciplinas y organizaciones y la capacidad para generar confianza ocupan un lugar destacado en una obra que propone herramientas para desenvolverse en situaciones complejas y tomar decisiones en contextos de incertidumbre.
Lejos de limitarse a una reflexión teórica, el libro reúne herramientas prácticas, experiencias y estudios de caso internacionales que permiten trasladar estas capacidades al trabajo cotidiano. Su objetivo es ayudar a los profesionales a dar el paso desde la identificación de los cambios necesarios hasta la participación activa en su desarrollo.








