Las empresas de seguros más tradicionales que se transforman para potenciar sus servicios mediante tecnología y las startups que basan todos su productos en nuevas herramientas y plataformas, ambos perfiles caben en el término «insurtech». El informe Insurtech Global Outlook 2022 señala que el sector está experimentando un crecimiento sobresaliente, con una inversión global que ha superado los 9.300 millones de euros.
Las insurtechs han estado trabajando para aprovechar al máximo la capacidad de los dispositivos y sensores conectados para recopilar y analizar datos en tiempo real, lo que ha permitido una mayor personalización en los productos y servicios ofrecidos a los clientes. Por ejemplo, gracias a ello, a día de hoy, las compañías de seguros pueden utilizar datos recopilados de dispositivos portátiles para evaluar la salud de los asegurados y ajustar las primas en función de su estilo de vida y, en el caso de los vehículos, los sensores han ayudado a monitorear el comportamiento de los conductores para poder ajustar, así, las tarifas en función de su conducción segura. Según el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, se prevé que en España el número de dispositivos conectados utilizados por las aseguradoras crezca un 33,8% hasta alcanzar los 75,6 millones en 2025.
El sector de las insurtechs está viviendo una revolución sin precedentes en el ámbito asegurador, influido por la ola de transformación digital, las cambiantes expectativas de los clientes y la creciente competencia. Estas tendencias, como la inteligencia artificial o la sostenibilidad, se perfilan factores cruciales para el éxito en el próximo año al actuar como motores de innovación y crecimiento, allanando el camino hacia un futuro cada vez más dinámico.
Así lo señalan los expertos de wefox, una insurtech nacida en 2015 que ha duplicado sus ingresos cada año hasta alcanzar los 300 millones de dólares en 2021 y ha crecido hasta contar con 1.600 personas que atienden a más de un millón de clientes.
Según el informe «Insurtech Global Outlook 2022», el sector ha experimentado un crecimiento sobresaliente, con una inversión global que ha superado los 9.300 millones de euros. Este florecimiento no ha sido mera coincidencia, sino la respuesta a una serie de oportunidades emergentes que han transformado profundamente la operativa del sector. Entre ellas, por un lado, se encuentran la inteligencia artificial y el aprendizaje automático que han propiciado la personalización precisa de pólizas y la evaluación de riesgos, desplegando un abanico de posibilidades en la concepción de servicios. A la par, la robótica ha automatizado tanto los procesos internos como los externos, optimizando la eficiencia y minimizando los errores Y, en un contexto donde la sostenibilidad ocupa un lugar central, ha emergido un interés creciente en la creación de pólizas y prácticas respetuosas con el medio ambiente, ofreciendo seguros con un enfoque ecológico y promoviendo el uso de fuentes de energía limpias y la reducción del impacto ambiental
A medida que las operaciones se han vuelto más digitales, la amenaza de ciberataques y la protección de la privacidad de los datos se han convertido en preocupaciones críticas. Las insurtechs han invertido en soluciones avanzadas de ciberseguridad para proteger sus plataformas y los datos sensibles de sus clientes y han comenzado a ofrecer productos y coberturas específicas para proteger a los asegurados contra los riesgos cibernéticos, como el robo de identidad o los ataques de ransomware.
Bajo esta premisa, de acuerdo con un informe del Ministerio de Interior sobre la cibercriminalidad, en España se produjeron en el último año 40.000 ciberataques al día, lo que supone un incremento del 125%, viéndose las pequeñas y medianas empresas como las más perjudicadas al contar con menos recursos y medidas de seguridad. Por ello, de cara a los próximos años, se espera que las insurtechs sigan invirtiendo en tecnologías y estrategias de ciberseguridad más sólidas con las que ofrecer una cobertura adecuada a sus necesidades, así como asesoramiento y prevención para evitar o minimizar los daños causados por los ciberataques. Además, la colaboración con expertos en ciberseguridad y la implementación de políticas de protección de datos serán fundamentales para garantizar la confianza de los clientes y cumplir con las regulaciones cada vez más estrictas en este ámbito.
La automatización y la robótica, eje principal para la eficiencia y la reducción de costes
Gracias a la automatización y a la robótica, los procesos internos, como la validación de documentos y el procesamiento de reclamos, han sido automatizados en gran medida, lo que ha reducido los errores humanos y acelerado los tiempos de respuesta. Además, los drones y la automatización han sido utilizados para inspeccionar áreas de difícil acceso y para tareas como la evaluación de daños en siniestros.
Teniendo en cuenta la constante evolución en la que se encuentra el sector, se espera que las insurtechs sigan implementando soluciones robóticas para tareas más específicas y avanzadas, lo que permitirá una mayor agilidad y una atención más rápida a los clientes. La inteligencia artificial también desempeñará un papel crucial al permitir la automatización de interacciones más complejas con los clientes, como el procesamiento de consultas y reclamaciones a través de chatbots y asistentes virtuales.
La relación entre las insurtechs y las aseguradoras continúa en constante cambio
La relación entre las insurtechs y las aseguradoras tradicionales ha variado según el modelo de negocio de cada empresa. Algunas insurtechs han optado por colaborar con las aseguradoras tradicionales, aprovechando la experiencia y los recursos de ambas partes para ofrecer soluciones más completas. Mientras que otras han competido directamente con las aseguradoras establecidas, lo que ha generado una dinámica competitiva en el mercado.
Ante este panorama y según el informe “World InsurTech Report”, el 43% de las aseguradoras tradicionales ya ha establecido alianzas con insurtechs y se prevé que el 94% lo haga en los próximos años. Estos datos muestran que la colaboración entre las insurtechs y las aseguradoras tradicionales es cada vez más frecuente y beneficioso para ambas partes. Por un lado, las insurtechs podrán acceder a una base de clientes ya establecida y beneficiarse de la experiencia de las aseguradoras tradicionales. Mientras que las aseguradoras tradicionales podrán adoptar tecnologías y enfoques innovadores provenientes de las insurtechs. En este punto, la confianza y la colaboración serán aspectos fundamentales, ya que ambas partes tienen el potencial de aprender y crecer mutuamente en un mercado en constante transformación.